18/4/14

¿Buscando trabajo? Quizás ya lo tienes...


"Muchas maravillas hay en el universo; pero la obra maestra de la creación es el corazón materno", decía el filósofo francés Ernest Bersot. Enseñamoslo a nuestras hijas, y también a nuestros hijos, para que reconozcan, agradezcan y tomen parte de ese trabajo, que a veces parece estar en vías de extinción.

11/4/14

¡Gracias, Finlandia!

Por Catherine L'Ecuyer, autora de Educar en el asombro

El otro día mi hijo de 7 años me preguntaba por sus notas: "No sé que pasa mamá, que todos mis amigos tienen sus notas y las comparan entre ellos, y yo todavía no las tengo". Siempre dudamos en enseñar sus notas a nuestros hijos. A veces lo hacemos, otras veces no se las enseñamos. Siempre me pregunto a mi mismo, ¿qué ocurre con un niño que tiene notas todas excelentes y que no se esfuerza para conseguirlas? Al ver los "excelentes", lo más probable es que se sentará en sus laureles y no se esfuerza más. ¿Y que ocurre con un niños que tiene "suficientes", o "insuficientes", a pesar de haberse esforzado al máximo? Pues se desanimará sin duda. Además, ¿qué miden las notas de un niño de 5, 6, 7 años? ¿La "lectura rápida"? ¿Qué me importa que mis hijos lean rápidamente o lentamente, si al fin y al cabo, ese indicador no valora si entienden o no lo que están leyendo? 

Uno de los principales problemas que existe en nuestro sistema escolar en infantil y en primaria, es que se valora el resultado de los alumnos, no su esfuerzo. Y como los "hitos" se adelantan cada vez más, hay niños que se encuentran en una situación de frustración constante, atrapados en espirales de fracasos que repercutan negativamente en su autoestima y al resto de su recorrido académico. Y esos niños, no son los que tienen problemas de verdad, son niños perfectamente capaces. Los problemas que tienen, se los hemos creado nosotros, porque hemos pedido a su naturaleza que haga cosas que su naturaleza no admite. Como por ejemplo aprender a leer con 3 años, o hacer problemas complejos con 7. Y luego la presión se pasa a los padres, que deben apuntar a sus hijos a extraescolares de matemáticas o contratar profesores particulares en sus hogares para que el niño "vaya al ritmo del resto de la clase" (mientras en algunos de esos colegios, hay tiempo de sobras para ver películas comerciales...). 

Mientras todo eso ocurre, nos llenamos la boca de grandes palabras como la "atención a la diversidad". La atención a la diversidad, no es solo atender a los alumnos de alto rendimiento y a los niños con discapacidades o TDAH, sino que es atender a todos los alumnos, con una atención personalizada. Y la atención personalizada, ¿cómo es posible en una clase de 30 niños por maestro? Efectivamente, hay que tener mucha fe. ¿O quizás podemos invocar al "dios" tecnológico "ipad" para solucionárnoslo todo? Educación personalizada no es lo mismo que "aplicaciones informáticas a medida". Una atención personalizada es la atención de una persona, por otra persona. El tema da para mucho, realmente...

Me despido con una recomendación de lectura. Gracias Finlandia, de un amigo, Xavier Melgarejo. Gracias a Finlandia, por habernos enseñado que "más no es mejor", sino que "menos es más", como decía el prestigioso arquitecto Ludwig Mies van der Rohe. ¡Gracias también a ti, Xavier!

Fuente: http://www.unitedexplanations.org/2012/11/26/las-claves-del-sistema-educativo-en-finlandia/




29/3/14

Tres maneras de combatirla la envidia en los niños (y en los adultos)

Por Catherine L'Ecuyer

De todos los vicios, la envidia es el más incomprensible. ¿Por qué?

¿Cuál es el mecanismo de la envidia?

1. A ve en B algo que no tiene
2. A desea quitárselo a B para poseerlo
3. Al final, B lo sigue poseyendo y A se queda sin esa cosa

Todos los vicios son feos, pero la envidia tiene algo más. Por ejemplo, robar está mal, pero cuando uno roba, consigue algo en cambio: lo que ha robado (y quizás también los remordimientos de la consciencia). En cambio, la envidia es tonta, porque en cambio de la envidia, no se consigue absolutamente nada excepto pasar un mal rato. Como decía Francisco de Quevedo, "la envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come". Ovidio decía "la envidia, el más mezquino de los vicios, se arrastra por el suelo como una serpiente".

Horacio decía "todos los tiranos de Sicilia no han inventado nunca un tormento mayor que la envidia". La envidia duele. Duele mucho. Duele para quien envidia, y duele para quien es objeto de ello. Por ejemplo, la envidia lleva al odio, a la indiferencia ante el bien, al desprecio de la verdad, el ataque a la reputación y a la honra, al plagio de las ideas ajenas, etc. 

Yo estoy convencida de que entre los primeros males de ese mundo está la envidia. No alegrarse por la belleza que hay en las personas que nos rodean, enfadarnos porque les ocurre cosas buenas o porque tienen razón y saben ciertas cosas, querer despojar a los amigos de sus bellezas para poseerlas nosotros, eso es tremendamente destructivo. Es una forma de culto a la fealdad. Es como un pirómano que se dedica a quemar bellos bosques. De hecho, Victor Hugo decía que un envidioso es "un ingrato que detesta la luz que le alumbra y le calienta". 

Para construir un mundo mejor, hemos de educar a nuestros hijos en la aceptación, el agradecimiento y en la compasión, que son tres contrarios de la envidia. Que acepten sus limitaciones, que den gracias por sus cualidades, y luego también por la suerte de sus amigos, que aprenden de ellos, etc. Y que sean compasivos ante las miserias de los demás, ante el sufrimiento, ante las desgracias ajenas. Todo un programa, en un sistema educativo que fomenta principalmente la competitividad.

Aceptación, agradecimiento y compasión. Tres cualidades que permiten a nuestros hijos ver la belleza que hay en ellos mismo y en todo lo que les rodea. 

24/3/14

7 mitos acerca de los niños y la tecnología

Por Catherine L'Ecuyer

Y se siguen comprando ipads en los colegios... sin que se haya hecho la prueba de los beneficios de todo ello para la educación. Experimentos, con la gaseosa. No con la educación de nuestros hijos. 

Hace poco, salía un estudio que concluía que los alumnos que leen un texto en papel tiene resultados significativamente mejores en un posterior test de compresión lectora, que los que lo leen en la pantalla. (ver el estudio) Como decía un alto directivo de Google (ver artículo abajo), que manda a sus hijos a un colegio que no usa pantalla, "la idea de que una app en una tablet puede enseñar a leer mejor a mis hijos, eso es ridículo".

Comparto un artículo que me publicaron en la revista Salut Total (febrero)… Click aquí para ver el artículo completo. 


9/3/14

La belleza según De Lupita Nyong'o

Educar, es dar oportunidades de Belleza. Y eso se hace rodeando a nuestras hijas de modelos bellos, de la belleza "de verdad". Como dice la campaña Dove, "Habla con tu hija de belleza, antes de que la industria de la belleza hable con ella".

En esa línea, os animo a compartir ese precioso testimonio de la ganadora de un Oscar, De Lupita Nyong'o. (Si no ves el video a continuación, click aquí)




2/3/14

El mito de los primeros tres años

Por Catherine L'Ecuyer

Parece mentira que haya tanto "jetlag" entre los EEUU y la península ibérica. Bueno, en cuanto a descubrimientos científicos me refiero. Cuando se trata de hamburguesas, de Baby Einstein, del Halloween y de lo último en videojuegos violentos, enseguida nos hacemos con ello. Sin más, os dejo leer lo que se publicaba en el periódico El Mundo hace 15 años, sobre lo que se sabía desde mucho antes en los EEUU. La pregunta es: ¿cuántos años más para que cuaje todo eso en nuestras aulas?


El Mundo, Neurociencia
Los tres primeros años de vida no son tan definitivos en el desarrollo cerebral 

Un libro que acaba de salir en Estados Unidos desmiente la creencia popular de que el desarrollo del cerebro se centra en los tres primeros años de vida. Según los neurocientíficos esta idea es fruto de una mala interpretación de la ciencia y provoca la angustia injustificada de padres y educadores.


Myriam López Blanco
El anterior gobernador de Georgia, en Estados Unidos, decidió un buen día que todas las madres que acababan de tener un hijo debían recibir en casa un CD de música clásica, concretamente de Mozart. ¿El motivo? Los medios de comunicación habían estado bombardeando los hogares con el mensaje, basado supuestamente en estudios científicos, de que la música puede potenciar la capacidad mental de los pequeños. Igual de popular se ha hecho la idea de que los tres primeros años de vida son cruciales porque el desarrollo cerebral ocurre en ese periodo, de manera que muchos padres viven hoy obsesionados con el convencimiento de que si su hijo no pasa ese tiempo en un ambiente casi perfecto su futuro puede estar en peligro.

¿Sirve realmente Mozart para hacer a un niño más listo? ¿Acaso el desarrollo del cerebro se detiene a los tres años de edad? La respuesta, según los neurocientíficos, es no. Y, según un libro que ha salido al mercado en EEUU hace tan sólo tres semanas titulado «The myth of the first three years» (el mito de los tres primeros años) estos mensajes son fruto de una mala interpretación de la ciencia. «Una de las cosas más extrañas es que los puntos de partida de esas noticias no estaban respaldados por estudios científicos del 
cerebro», declaró a SALUD John Bruer, autor del libro y presidente de la Fundación James S McDonnell, en St. Louis, EEUU. «En este momento, la neurociencia no nos puede decir mucho sobre si podemos influir en el desarrollo del cerebro durante la primera etapa de la vida, momento en el que se produce una importante formación de sinapsis, y mucho menos sobre cómo podemos hacerlo», dice en su libro. 

Bruer empezó a recopilar material en 1996. Estas noticias se extendieron de tal forma en EEUU que incluso hubo una sesión especial en la Casa Blanca para discutir su veracidad. En el libro de Hillary Clinton sobre la educación de los hijos (It takes a village) se lee: «...con una adecuada estimulación, se formarán las sinapsis cerebrales rápidamente, alcanzando un estado adulto a la edad de dos años». En 1997 se creó la campaña I am your child (soy tu hijo) que, según reza en su web/a tiene el propósito de «convertir los primeros años de la vida de un niño en una prioridad de la nación». Según Bruer, la gente que organizó esta campaña tomó la decisión consciente de poner énfasis en la ciencia porque sabían que eso atraería al público.

En el último «Nature Neuroscience», se dedica el editorial a este mito del que habla el libro: «Esta visión del desarrollo infantil a modo de o lo usas o lo pierdes está basada en unos pocos estudios realizados con humanos y en muchos hechos con animales». Hay trabajos recientes de neurociencia que demuestran que el cerebro sigue teniendo plasticidad y es capaz de reorganizarse como respuesta a la experiencia y a los daños a lo largo de toda nuestra vida. En 1997, Child Development publicó una revisión sobre estos trabajos. Sus autores son dos eminentes neurocientíficos: Charles Nelson, del Institute of Child Development de la Universidad de Minessota, y Floyd Bloom, el actual director de Science.

«Los medios de comunicación tienen mucha culpa de que existan estos mitos», dijo el doctor Nelson a este suplemento. «Sin embargo, también es cierto que hay científicos que están dando la información equivocada. Dos ejemplos que me vienen a la mente: Bruce Perry, un psiquiatra de niños muy conocido, y Harry Chugani, un neurólogo pediatra, han dicho cosas a la prensa que simplemente no tienen una base científica y que no son ciertas, pero ¿cómo podían saberlo los periodistas?».

Según Nelson, los medios de comunicación sólo han contado parte de la historia. Se han basado en un tipo de estudios llamados de privación, realizados con niños que habían pasado los primeros años de su vida en orfanatos rumanos o rusos y que fueron adoptados más tarde por familias estadounidenses. «En un popular programa de televisión que se emite por las tardes, apareció un eminente neurólogo pediatra con un PET [imagen cerebral obtenida con un escáner de tomografía por emisión de positrones] de un niño rumano que sufría daño cerebral y tenía problemas de comportamiento», escribe Nelson en un reciente artículo publicado en la revista Applied Developmental Science. Lo sorprendente, dice este especialista, es que nunca hayan salido a la luz los trabajos que demuestran que muchos de estos niños se desarrollan normalmente cuando están con sus nuevas familias. Además, los estudios de privación no son controlados, con lo cual es difícil llegar a conclusiones fiables, y no disponen de información prenatal (por ejemplo, si la madre era alcohólica), de cuál fue la dieta del niño, o de su dotación genética.

«Mi punto de vista como neurocientífico y como psicólogo del desarrollo es que nuestra responsabilidad con los niños debe estar distribuida a lo largo de toda su vida, no sólo durante los tres primeros años. De otra forma, no sólo sería una actitud poco inteligente sino que no sería buena ciencia», concluye el doctor Nelson.

Os dejo con una cita de Dan Siegel, psiquiatra del Centro Cultura, Mente y Desarrollo de la prestigiosa universidad UCLA, que resuma esas conclusiones, a la vez que hace hincapie en hallazgos todavía más recientes sobre el papel clave del apego:

"No hay necesidad de bombardear bebés o niños pequeños (o nadie) con una estimulación sensorial excesiva con la esperanza de construir mejores cerebros. Sencillamente, no es así. Los padres y los otros cuidadores pueden relajarse y dejar de proporcionar una gran cantidad de bombardeo sensorial a sus hijos. (…) Más importante que un exceso de estimulación sensorial durante los primeros años de desarrollo, son los patrones de interacción entre el niño y el cuidador. La investigación sobre el apego sugiere que la interacción interpersonal colaborativa, no la estimulación sensorial excesiva, sería la clave a un desarrollo saludable."

17/2/14

El uso y el abuso de las palabras y del silencio

El mejor regalo que le podemos hacer a nuestros hijos, es enseñarles a usar y a no abusar de las palabras y del silencio.

No se trata del uso correcto gramáticamente hablando, pero de la oportunidad en el hablar. Porque en función de ello, les enseñaremos conceptos mucho más profundos referentes a la paz, la solidaridad, la lealtad, la honestidad, la unidad, la belleza, el amor para el prójimo y a la verdad… Si, el amor a la verdad. ¿Nos chilla la palabra? En una sociedad que reduce la educación a la memorización de informaciones y a la mera acumulación de una serie de "puntos de vista" y en la que el objetivo supremo parece ser "encontrar el equilibrio" entre todos ellos, puede sonar atrevido hablar de verdad. Hemos de educar a nuestros hijos en la actitud permanente de búsqueda de la verdad  y, sobre todo, en procurar siempre defender esa verdad. Pero no como algo propio. La verdad es demasiado grande para que podamos apropiarnos de ella.

En general, hay dos males relacionados con el mal uso de las palabras y del silencio en nuestra sociedad. Y podemos empezar a cambiar mentalidades transmitiendo ideas básicas a nuestros hijos. Ambas están relacionadas con la relación que entretenemos con la verdad.

El primer mal consiste en hablar mal de las personas sin tener evidencias objetivas para hacerlo y sin tener la menor intención de ayudar a nadie haciéndolo. "Me han dicho", "parece que", "cuidado con esa persona", "tiene la reputación de…", etc. Es un grave atentado a la justicia, que en raros casos se podrá subsanar.  Después de quitarle todas las plumas a un pájaro, no vuelven a crecer. Difamar es muchísimo peor que dar una paliza, es matar al otro. Una persona despojada de su reputación, difícilmente podrá hacer bien. 

El segundo mal consiste en callar algo que deberíamos denunciar. No hablamos aqui de la denuncia chivatoria por celo, recelo, rancor o envidia. Hablamos de actuaciones objetivamente equivocadas, que deben corregirse por el daño que causan a una o más personas. Uno de los motivos por los que caemos a menudo en esa omisión, es porque tenemos mochilas muy pesadas. El "qué van a pensar", "no me la puedo jugar", "total no sirve para nada", "ya se solucionará, hay que dejar que fluyen las cosas", "no tengo tiempo", "no me quiero complicar la vida", etc, acaba acallándonos a todos. Hay quien usa argumentaciones más sofisticadas, como por ejemplo "no se puede juzgar la intención", "quién sabe por que lo han hecho", etc. Nadie puede juzgar intenciones, pero actos objetivos, sí. Nadie sabe lo que ocurría en la cabeza de los que compraban esclavos cuando eso era legal en los EEUU o de los ejecutivos que cobraron bonus millonarios antes de declarar sus empresas insolventes, nadie puede juzgar la consciencia de esas personas individualmente. ¿Eso es motivo para no luchar contra la esclavitud o por no perseguir el fraude? 

Las personas que mandan en las organizaciones (gobiernos, empresas, escuelas, etc.) tienen la obligación de solucionar con prudencia las actuaciones injustas y dañinas, y sabemos que el primero de los cuatro pasos en la resolución prudente de una situación es el análisis de la información. Para poder analizar la información, hay que tener acceso a ella. Quien acalla a quien la facilita acusándole de "juzgar intenciones", "faltar unidad", "ser negativo", no esta en una posición para tomar una decisión prudente, porque le falta información para que su decisión sea prudente. 


A veces denunciar una situación injusta puede tener un precio muy alto. Decía Martín Luther King, "para tener enemigos no hace falta declarar una guerra; solo basta decir lo que se piensa." Pero vale la pena si la causa es importante. El miedo de destacar, la falta sensación de atentar a la unidad (sin verdad no hay unidad, y la ausencia de conflicto, no siempre es signo de paz) nos lleva a un conformismo aburguesado que nos anestesia como el opio. Hoy en día, se habla mucho de la educación "integral" de los niños. Esa educación integral, no debe plantearse como un mero bombardeo de puntos de vistas, sino como la integridad en el pensar, el hacer y el decir. Y para ello, deben tener bellos modelos de buen uso de las palabras y del silencio.

Sobre el tema de la difamación  un video precioso que ha dado la vuelta al mundo esta semana, que nos habla de la rectitud de intención y de la belleza. "Prefiero que hablen mal de mi que de mi hija", dice la protagonista de ese precioso video, alrededor de la que circulen rumores ("¿de dónde sale su hija?"). Cuanto duele que te difamen, cuanto duele... Pero lo que todavía más duele, es la gente, especialmente los amigos, que observan el espectáculo pasivamente. Quizás por eso decía Martín Luther King, "al final, no nos acordaremos tanto de las palabras de nuestros enemigos, sino de los silencios de nuestros amigos".


13/2/14

Un niño mira la lluvia y estrena la lluvia

“Los sabios más profundos no han alcanzado nunca la gravedad que habita en los ojos de un bebé de tres meses. Es la gravedad de su asombro ante el Universo. En cada niño, todas las cosas del mundo son hechas de nuevo y el Universo se pone de nuevo a prueba. Cuando paseamos por la calle y vemos debajo de nosotros esas deliciosas cabezas, deberíamos recordar que dentro de cada una hay un Universo recién estrenado, como lo fue el séptimo día de la creación. En cada uno de esos orbes hay un sistema nuevo de estrellas, hierba nueva, ciudades nuevas, un mar nuevo….” (Chesterton)

El video que ha dado la vuelta al mundo esta semana… (click aquí si no lo puedes ver correctamente abajo)

Aprovecho para dar las gracias a todos mis lectores, por esa octava edición del libro Educar en el asombro que sale hoy. Gracias, gracias, gracias.


8/2/14

Cambiarlo todo para que todo siga igual

Por Catherine L'Ecuyer

La semana pasada, salía un experto diciendo que había que presumir por estar a la cola de Pisa, poniendo en cuestión a Pisa como un barómetro fiable. No lo sé… No quito ni pongo, me pregunto: ¿No han sido, no son y no siempre serán importantes las matemáticas, la lectura y las ciencias? Quizás el Informe Pisa dejar de medir una serie de variables que también son importantes, y no hace hincapié en el "cómo" se llega a esos resultados, pero me parece que las pocas variables que se evalúan, no son banales. 

A continuación, un enfoque contrario al de esquivar responsabilidades. Escrito por dos españoles que han triunfado en los niveles académicos más altos en el extranjero. Dos personas que ven a su propio sistema con perspectiva. Para mí, ese articulo es "el artículo del año", porque pone el dedo en la llaga de muchos de los problemas sobre los que poco hablamos porque se da por supuesto que no hay otras maneras de educar. 

Entre ellos el protagonismo de la memorización y de la rutina como método educativo y la jerarquía como única y exclusiva fuente de sabiduría y en virtud de la cual hay que “aprendérselo” todo sin entenderlo y sin cambiar una sola coma, porque todo lo que viene del que manda es, por definición, la verdad. Una persona educada en ese paradigma podrá dificilmente llegar a conclusiones originales, o tener una mentalidad científica que le anima a buscar la verdad en todos los campos en los que debería usarse el método científico (entre ellos, la educación). Y podrá difícilmente ser verdaderamente libre y ejercer su libertad con sentido de responsabilidad personal, porque sin búsqueda de la verdad, no hay libertad. Como decía Tomas de Aquino, "una cosa que siempre está sujeta a la dirección de otra, es una especie de cosa muerta". 

Así que podemos cambiar leyes y métodos. Podemos gastar millones de euros en digitalizar hasta los cuartos de baño de los colegios para conseguir entretener la atención mermada de nuestros alumnos, adelantar contenidos con único fin de aumentar la dificultad, educar desde los 4 meses en la repetición de "buenos hábitos", evaluarles en primaria para memorizar y medir su velocidad de lectura (al margen de la comprensión lectora). Si no cambiamos la mentalidad, el paradigma que se tiene del alumno como una persona que tiene unos ritmos, unas necesidades que solo pueden ser atendidos con una atención personalizada, como una persona capaz de aprender desde dentro hacía fuera (educar = sacar lo mejor de uno), no una ente "programable" desde fuera hacía dentro (inculcar = enfoque conductiva), lo cambiaremos todo una y otra vez... para que todo siga igual…

¡Que disfrutáis del artículo del año!


Educación: cambiarlo todo para que todo siga igual

Jesús Fernández-Villaverde, Catedrático de Economía de la Universidad de Pensilvania y miembro de FEDEA. 
Luis Garicano, Catedrático de Economía y Estrategia en la London School of Economics y miembro de FEDEA.

Uno de los rituales más castizos de nuestra democracia es la enésima reforma educativa (siete en 35 años: 1980, 1985, 1992, 1995, 2002, 2006 y 2013). La ceremonia comienza con una propuesta de ley del partido mayoritario elaborada sin consenso con la oposición. Tras ella, se sigue con la pelea sobre la clase de religión y se culmina con el tira y afloja sobre las competencias autonómicas. De lo que casi no se habla es del contenido de la educación: ¿qué y cómo deben aprender los estudiantes para ser capaces de competir en el mundo en el que crecerán?

Este ritual se ha repetido de nuevo con la ley Wert. La ley tiene elementos positivos y que hemos defendido desde aquí y desde nuestro blog, NadaEsGratis. Por ejemplo, intenta reducir el abandono escolar temprano y aumentar la importancia de las matemáticas y la ciencia. Pero no incide en la cuestión clave: el protagonismo de la memorización y la rutina como método educativo.

La educación en España enfatiza la memoria, la repetición de tareas, la actitud pasiva del estudiante y la “dificultad” como un objetivo en sí mismo. Décadas de reformas y contrarreformas apenas han sido un barniz sobre este macizo pétreo del sistema. El resultado final es tristemente claro. Demasiados estudiantes españoles no saben construir un argumento, escribir, presentar en público o analizar datos. Cuando llegan a universidades extranjeras, buscan los apuntes y preguntan qué “entra” y qué “no entra” en el examen. No saben (nosotros tampoco sabíamos) hacer trabajos, leer artículos académicos, investigar con sus propios datos y llegar a conclusiones originales. Incluso los mejores estudiantes sufren de un bajo nivel de inglés y mínima iniciativa propia en el proceso de aprendizaje. Aquellos que se consuelan con el éxito de algunos de nuestros estudiantes en el extranjero (algo que, afortunadamente, ocurre cada vez más a menudo) quizá deberían preguntarse cuántos alemanes, italianos o franceses triunfan en similares situaciones por cada español al que le va bien.

Parte del problema es de medios: la educación nunca ha disfrutado en España del apoyo suficiente. Formar estudiantes creativos es más costoso que dictar apuntes. Los actuales recortes agravarán aún más la situación y ponen en peligro los muchos centros de excelencia que, a pesar de todo, han ido surgiendo en España en las tres últimas décadas.

Pero otra parte muy considerable del problema es de mentalidades. Cuando uno mira lo que estudian los niños, ve grandes listas de ríos y, año tras año, la misma historia de los fenicios que ya memorizaron en el curso anterior. Cuando se comparan estos materiales con los que se cubren en nuestros vecinos del norte de Europa, mucho más centrados en el desarrollo de habilidades analíticas, la sorpresa es significativa. Todavía se puede escuchar a profesores de universidad presumir de que en su asignatura solo aprueban el 10% de los estudiantes, lo cual, más allá de las inseguridades infantiles que tales afirmaciones reflejan, nos preocupa por el desperdicio de horas y recursos que tal práctica acarrea. Finalmente, en la cima del sistema, la selección de los altos funcionarios de las Administraciones públicas se realiza por medio de un sistema de oposiciones decimonónico donde es más importante memorizar oscuros detalles de derecho administrativo que demostrar la habilidad para contrastar hipótesis o resolver problemas.

En definitiva, el sistema de aprendizaje, “repite lo que te he dicho y no cambies ni una coma”, es digno de una sociedad jerárquica en la que el saber viene de arriba y hay que “aprendérselo” todo (quizá esto explique la obsesión de unos y otros por controlar la educación para crear “adeptos”). Pero no de una sociedad donde la información está descentralizada y donde todos pueden disponer de ella y tenemos que ser capaces de encontrarla y analizarla.

Lo grave de nuestra situación es que estas mentalidades son mucho más complejas de cambiar que las carencias presupuestarias. La dificultad es que el sistema ha seleccionado para encabezar España a aquellos que mejor se han adaptado a él. Cuando explicamos a un economista (empecemos con nuestra profesión) que el grado de Economía no debe ser la acumulación de asignaturas de los más variados campos de la economía —aderezadas con Derecho y Administración de Empresas para rellenar—, sino el proceso de aprender a realizar un trabajo de investigación propio, llegando a conclusiones novedosas, se nos responde que eso no sirve para nada y que en todo caso no es lo que quieren los estudiantes. Y sí, desgraciadamente, es cierto: lo que los estudiantes exigen es que les den “los apuntes” para poderlos fotocopiar, memorizarlos y olvidarse de ellos lo más rápidamente posible. Cuando argumentamos con un ingeniero que son mejores carreras cortas, más generalistas, y que el éxito de una escuela técnica no se mide por el número de suspensos en Cálculo de primero de grado, sino en la cantidad de googles o facebooks que han creado sus alumnos, la respuesta suele ser que tales cambios “devalúan” el título (en qué consiste la “devaluación” nunca queda terriblemente claro, excepto como barrera de entrada a la profesión). Cuando tratamos de convencer a un alto funcionario de que pasarse tres años preparando una oposición no es la mejor manera de emplear el tiempo y que sistemas de selección como el británico, mucho más cortos, sencillos y basados en habilidades, se nos replica, por ejemplo, que cómo pretendemos dar una plaza de por vida a alguien que no “se ha sacrificado por ella”, respuesta fascinante desde el punto de vista antropológico, pero carente de sentido. (…)

Los que quedan abandonados en estas andanzas son, tristemente, las nuevas generaciones, que no reciben la formación necesaria y con ello hacen peligrar el futuro de España. Algunos, quizá muchos, sobrevivirán, fruto de su perseverancia o de la suerte de tener recursos financieros familiares que les permitan suplementar las carencias del sistema. Pero muchos otros, demasiados bajo cualquier métrica, se perderán en la cuneta. Esto es inaceptable. 

3/2/14

El trinomio padres / profesores / alumno

Un buen colegio, es uno en el que fluye la relación padres/profesores/alumno. Para ello, es imprescindible un buen director. Un buen director de colegio es uno que sabe desaparecer y trabajar con discreción, a la vez que dar la cara e intervenir cuando hace falta para que esa fluidez ocurra con naturalidad… 

Me ha encantado ese video, lo comparto… Para verlo, click aquí.

12/1/14

Tantas perlas que se puede hacer un collar...



Hace tiempo que os quería hacer partícipes de esa foto. No es una broma, es de verdad, y vende mucho. En la misma línea que los ipads que han instalado delante de las sillas infantiles en una peluquería y en los boxes de pediatría de un hospital de referencia de Barcelona. Mi intención era colgarlo sin texto, porque la verdad es que no hace falta ningún texto. Una perla, vamos...

Sin embargo, esta semana, me llegaron dos perlas más que acompañan de maravillas a esa imagen. 

La primera es el correo de un padre, dirigido a APPLE (estaba yo en copia de ese correo). La segunda, un corto video (iDIOTIZADOS) en la mismísima línea.

“El trato humano del dependiente fue exquisito. Pero esa tienda no tiene alma. He comprado un pequeño IPOD (Shufle) porque estoy desactivando a mis hijos del mundo de las pantallas. Si quieren Uds. seguir por las sendas revolucionarias de Jobs, de verdad, acepten que no todo termina en una pantalla. Expliquen al mundo que más allá existe un mundo que no es virtual sino real, de campos de hierba fresca, de manzanas que saben a manzanas, de amistad expresada en un fuerte abrazo, de amor sacrificado.

Sólo así despuntarán de su competencia y tomarán el testigo de lo que su fundador expresó en Standord. Se que lo que les pido es imposible y casi descarado. Pero sólo así seguirán siendo los mejores. Un fuerte abrazo, Pepe.”

iDIOTIZADOS…

10/1/14

Lanzado al espacio sin hilo invisible

Por Catherine L'Ecuyer

Rachel Carson decía que un niño solo se puede asombrar en compañía de un adulto. ¡Cuántas implicaciones conlleva esa afirmación!

Si es así, entonces quiere decir que los niños pequeños solo conocen por sí mismo de verdad cuando pueden triangular entre su principal cuidador y el entorno que están descubriendo. ¿Qué es lo primero que hace un niño cuando encuentra un caracol en el parque? "¡Mira mamá!", se exclama.

La capacidad de triangular del niño, se lo da el vínculo de apego seguro que existe entre ese niño y su primer cuidador. Cuando no hay rotación de su primer cuidador y ese atiende sus necesidades básicas de forma constante, el niño desarrolla un vínculo de confianza con ese cuidador, que le permite explorar cada vez más lejos. Usa a su principal cuidador como una base de exploración, y cuanto más sólido es el "hilo invisible" del vínculo de confianza, cuanto más lejos se atreve a ir explorando. Ese es el motivo por el que está probado que los niños con apego seguro son más curiosos, seguros, autónomos, etc. Podemos decir que de alguna manera, el niño necesita conocer a través de su madre (o de la persona que asuma el papel del primer cuidador). Ese descubrimiento, a la vez que es "volver a lo de siempre", es algo realmente revolucionario, porque confirma que los buenos parvularios son los que tienden a reproducir el modelo "como en casa", no los que copian el modelo "ludoteca" o que van sumando las herramientas digitales y los métodos los más rocambolescos para llenar con familias que buscan en su hijo el "último Einstein".

Entonces, si el apego seguro permite conocer y descubrir el entorno con más facilidad, ¿no habría una relación entre el apego inseguro y algunos trastornos de aprendizajes, como por ejemplo el TDAH? Esa es la pregunta que me hice hace años cuando empecé con ese blog, y encontré un estudio realizado en el hospital San Juan de Deu de Barcelona, que decía que los niños con TDAH y sus madres tienen un porcentaje mucho más alto de apego inseguro que otros niños que no tienen TDAH. Publiqué la noticia en mi blog, y allí se quedó la cosa. Hace unos meses, salió un estudio en el prestigioso Journal of Attention Disorders, que confirma que existe una relación entre apego inseguro y TDAH y este estudio cita a 29 otros artículos que apuntan a lo mismo. No estamos hablando de un estudio puntual o aislado, estamos hablando de algo serio. Hay una relación entre el TDAH y el apego inseguro en esos niños y en sus madres. ¿Cómo ocurre esa relación? ¿Cuál es la causa y cuál es el efecto? El estudio no entra en detalle, futuros estudios nos dirán. Lo que sabemos de momento es que las causas  del TDAH son controvertidas, mientras  que las del trastorno del apego están plenamente reconocidas y no sujeto a debate. Eso nos puede dar alguna pista de como acabará la historia de la relación causa efecto entre esos dos trastornos. 

¿Mi lectura de esos estudios? Lo que llevamos años diciendo en apegoasombro. Los niños miran en nuestros ojos para interpretar la realidad. Esos ojos nuestros son su puerto seguro. Y el apego seguro es el hilo invisible que trae su atención hacía nuestros ojos. ¿Qué ocurre con la mirada / atención de un niño que no encuentra esos ojos porque no están disponibles cuando los necesita, o que ve varios pares de ojos al día desfilar con prisas y transmitiendo mensajes dispares? ¿Qué ocurre cuando en vez de conocer a través de esa mirada maternal, el niño crece en un entorno en el que el bombardeo de información es un hecho cotidiano y las pantallas estridentes son omnipresentes? ¿No son suficientes motivos para estar "inquieto", o ponerse nervioso o "hiperactivo"? ¿Qué ocurre con la mirada / atención de un niño cuyo principal cuidador tiene una mirada confusa, desconfiada, que no da sentido, que no descifra el entorno?

Para entender la sensación de un niño desapegado, sin punto de referencia, sin hilo invisible con su principal cuidador, recuerdo la escena en la que Sandra Bullock está lanzada al espacio, en la película Gravity. Quizás esa tremenda escena (que empieza al segundo 50) nos puede ayudar a entender mejor la relación que existe entre el apego inseguro y el TDAH… Y a desarrollar más empatía, acogida y compasión por nuestros hijos, cualidades que son necesarias para el desarrollo de ese hilo invisible que les permite aprender y vivir con serenidad, el apego seguro.

3/1/14

La profecía que se cumple en el aula

Por Catherine L'Ecuyer

¿Qué es la teoría de la profecía que se cumple? 


Para dar un ejemplo concreto al alcance de todos, si un empleador piensa que sus empleados son unos perezosos y unos mentirosos, los controlará todo lo que pueda, desconfiará de ellos y no les dará ninguna responsabilidad, solo órdenes. Entonces el empleado actuará cada vez más por miedo de equivocarse, no se arriesgará en tomar decisiones, acabará fichando con la mentalidad de un funcionario, y puede que acabe diciendo una mentirilla para esconder un error. 

En cambio, si un empleador piensa que las personas que tiene a su cargo quieren asumir responsabilidades, aprender y mejorar en el trabajo, pues les tratará como tal. Les dejará tomar decisiones, confiará en ellos delegándoles responsabilidades y contará con ellas para crecer la empresa. Entonces esas personas se sentirán empoderadas, responsables, se atreverán a tomar decisiones, se preocuparán de la mejora continua de la empresa y de la satisfacción de los clientes para una buena marcha de la empresa. 

Según el marco antropológico, la concepción de la persona que tiene uno, se gestiona un equipo de una forma o de otra. Y según el estilo de gestión del jefe, los empleados acaban comportándose de una forma o de otra. Para quien quiere profundizar, ese tema fue explicado por primera vez en España en el libro Dirección de Personas del ex-Dean del IESE, el Profesor Pérez López.

Pero la teoría de la profecía que se cumple no empieza en el lugar de trabajo. A veces, el joven profesional que pisa por primera vez la empresa empieza con un paradigma o con otro, sin haber tenido anteriormente a un jefe que haya contribuido a forjar ese paradigma. ¿Por qué? Por que la profecía que se cumple empieza en la familia, y luego sigue en el aula; en esos dos lugares tiene especial fuerza puesto que la voz de los padres y de los maestros de un niño pequeño se convierten con facilidad en su voz interior. Por ejemplo, si unos padres están convencidos de que su hijo no se sabe entretener por si solo en la naturaleza, le rodearán de juegos ruidosos con pilas y botones. Y entonces será cierto que le costará entretenerse en la naturaleza y solo se motivará rodeado de juegos ruidosos con pilas y botones. Si piensan que el niño es incapaz de ayudar y de hacer las cosas por si solo, le atarán los cordones de los zapatos hasta los 18 años y harán de él un vago y un inútil. Y si hemos etiquetado a nuestro hijo del "enano gruñón", pues lo será seguramente toda la vida.

Si el maestro piensa que el niño es "un trasto", que no tiene deseo de conocer, no se sabe estar quieto, etc. pues diseñará un sistema educativo conductiva y mecanicista en el que disciplina precede a invención y descubrimiento, y no al revés como debe ser. Y entonces los niños acabaran debilitándose y funcionando exclusivamente en ese tipo de sistema. Harán las cosas de forma mecánica, "por que toca", sin entender el trasfondo de lo que hacen. Esperarán pasivamente que les motiven desde fuera hacía dentro. Y como eso en la vida real no ocurre, estarán continuamente desmotivados. En cambio, si los padres y los maestros están convencidos que el niño tiene un "deseo innato de conocer" (el asombro), entonces diseñarán un método educativo (el que sea) que cuenta con el niño, con su imaginación, su creatividad, su inocencia, su sentido del misterio, sus ritmos, etc. 

Y por eso, entender COMO ES UN NIÑO, es clave y punto de partida para diseñar un método educativo. 

Y la pregunta del millón: si un niño ha recibido una educación mecanicista, ¿que se puede hacer para darle la vuelta para que se deshaga la profecía? Esa es probablemente la cuestión la más compleja de responder. Habría que preguntar a Mary Poppins, que es la que ha conseguido dar la vuelta, no solo a los niños que cuidaba, sino también y sobre todo a sus padres. Me temo que bailar con paraguas encima de los tejados de Londres con una decena de deshollinadores no esté al alcance de todos. Por ese motivo, escoger un buen parvulario es clave. A continuación, el ejemplo de lo que ocurre en un colegio que entiende COMO ES UN NIÑO...

26/12/13

El asombroso milagro de la vida

"Las personas viajan grandes distancias para asombrares ante las altas montañas, de las enormes olas de los mares, de las largas trayectorias de los ríos, de la inmensidad del océano y del movimiento de las estrellas. Y sin embargo ellas pasan por sus propias vidas sin asombrarse." San Agustín




A continuación, un video presentado en TEDtalks, realizado por Alexander Tsiaras, ganador de varios premios por haber contribuido al avance de la medicina a través de la tecnología. ¡Que bella puede ser la tecnología cuando está al servicio de la verdad y de la bondad del hombre! Os animo a disfrutar de esa obra de arte de cuatro minutos, sobre el asombroso milagro de la vida en el útero de la madre, milagro sobre el que la naturaleza y la ciencia han legislado hace ya mucho tiempo.



"En la Belleza, no hay tensión entre lo que uno debe y quiere hacer, puesto que la Belleza es el lugar en el que convergen ambas cosas" (Educar en el asombro, Plataforma Editorial, 2012, 6ª Ed.)

20/12/13

Carta de los Reyes a todos los padres del mundo



Hace unas semanas recibí la siguiente carta por mail en privado… La comparto con todos vosotros (os aseguro que no la he escrito yo)...

Apreciada Catherine:

La noche de Reyes del año pasado desperté a mitad de la noche con mil preocupaciones en la cabeza. Fui a la cocina a buscar agua. Oí un ruido en el salón. Y cuál fue mi sorpresa cuando me encontré a un paje de SSMM los Reyes Magos de Oriente, colocando los últimos regalos. Hablamos poco rato. Pero nunca olvidaré lo que me dijo. Mirad, me dio un mensaje de parte de los niños del mundo entero dirigido a los papás. Sí a los papas y a las mamás. Lo reproduzco:

"Hay algo que los niños queremos por encima de los regalos, hay algo que agradecemos incluso por encima de nuestra formación y educación. Es vuestro cariño, vuestro amor. Necesitamos que atendáis nuestras necesidades afectivas para poder apegarnos a vosotros. Os queremos a nuestro lado. Queremos jugar a las cosquillas, queremos vivir aventuras, queremos cocinar y planchar con vosotros. Enseñadnos a poner nombre a todas las Estrellas del universo. Queremos que nos enseñéis a rezar algo más que oraciones en concreto. Por favor, hablad con el Niño Dios a nuestro lado. Dadnos paz. Paz. Paz. Queremos estar más tiempo en vuestros brazos. Comednos a besitos. Llevadnos a cabalgar por lejanas praderas montados sobre vuestras piernas. 

Apagad la tele, bajad la pantalla del portatil. Y sobre todo, poned el teléfono en modo avión. No soportamos que estéis mirando esos aparatos. Os queremos tanto, tanto, tanto…"

Nos quedamos en silencio unos segundos. Luego me dio un abrazo y me dijo que este mensaje tenía que volar por el mundo antes de la próxima noche de Reyes.

Catherine, por favor, publica esta carta para darle la máxima difusión pues aún quedan algunos padres a los que no ha llegado. Gracias, 

AMP

Gracias AMP por dar difusión a ese mensaje tan bonito.
Querido lector, aquí encontrarás mi felicitación de Navidad

14/12/13

Seis mitos por los que resulta imprescindible comprar un ipad a tu hijo estas Navidades

Catherine L'Ecuyer

Estas Navidades, "el regalo" que muchos niños encontrarán por dejado del árbol, es un ipad / tablet. 

El Dr. Spitzer, Catedrático alemán de psiquiatría, director de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Ulm y del Centro de Transferencia de Conocimientos para las Neurociencias y el Aprendizaje y autor de Demencia Digital (#1 Best Seller en Alemania) nos dice:

"Con los conocimientos científicos que poseemos en la actualidad, no necesitamos ningún ordenador urgentemente para aprender, de la misma manera que no necesitamos ninguna bicicleta para nadar ningún aparato de rayos X para probarnos unos zapatos. Sin embargo, como se les cuenta machaconamente a las familias más débiles del orden social lo importante que es un ordenador para aprender, estas acaban comprando con sus escasos ahorros esos aparato, preocupadas en última instancia por el futuro de sus hijos, y obran por consiguiente justo lo contrario de lo que pretendían para sus hijos, es decir mejores oportunidades de formación académica. Los ordenadores no fomentan la formación de niños y adolescentes sino que más bien la impiden o, en el mejor de los casos, no produce ningún efecto."

¿Cuales son los mitos que nos han vendido para que caigamos todos de rodillas, ante lo que Pankaj Ghemawat, uno de los 50 pensadores del mundo, describe como "adoración casi religiosa hacía lo tecnológico"? ¿Y cuales son las evidencias, o argumentos que tumban esos mitos, en el ámbito educativo?


MITO #1
No se pueden poner puertas al campo
Tengo que decir que comparar internet con un campo, me molesta bastante, porque el campo es quieto y bello, internet ojalá siempre lo fuera. De todas formas, si hay un campo bello en el que un niños se puede encontrar con arenas movedizas y serpientes, supongo que lo primero que haría un padre, es no llevar a su hijos de 5 años allí, y menos dejarle solo en ese lugar. La pregunta es ¿a quién se le ocurre dejar un niño en ese lugar, y para qué? "Es que los niños nos lo piden porque les gusta", responden algunos. ¿Y si nuestro hijo de 5 años nos pide que le dejáramos en el arcén de la autopista, lo haríamos?

MITO #2
Total, se lo encontrarán
Ese argumento es el más triste de todos, porque es de abdicación, es un grito de desesperación por encontrarse sin recursos después de haber tirado la toalla como padre, como educador. También es indicador de un cierto desconocimiento de las etapas del desarrollo de la infancia y de la juventud. Como veremos a continuación, no es lo mismo aterrizar en internet con 4, con 12, que con 18 años. 

MITO #3
Existe un internet seguro
Pues va a ser que no. Podemos poner todos los filtros que existen en el mercado en el ordenador de nuestro hijo. Mientras, él puede mandar y recibir, con toda la tranquilidad del mundo, las fotos las más obscenas que existen. No existe ahora mismo una tecnología que permita el reconocimiento de las imágenes que viajan a toda velocidad por correo, por móvil o por redes sociales. Los filtros actuales filtran a base de "palabras", o del listado de unos sitios "para adultos". Los filtros que trabajan a base de palabras tienen una gran limitación, porque muchos sitios están pensados para hacerles trampa. Y los filtros que funcionan a base de listados, tampoco son infalibles porque para ello tendrían que tener toda la lista de todos los sitios del mundo actualizado al minutos. ¿Y quien decide lo que debe o no entrar en esta lista? Puede variar de una familia a la otra. Es materialmente imposible pedir a esas empresas que tengan una lista para cada una de nuestras familias. La única opción que nos queda es permitir a los hijos acceder solo a algunos sitios previamente escogidos (existen filtros para eso). Haciéndolo, reducimos los riesgos de forma significante, pero siempre quedará la duda de si la navegación es la mejor actividad para un niño de 5 años. Eso nos lleva al siguiente mito.

MITO #4
Internet no es malo o bueno, depende de como lo usas
Esa frase es la más repetida por los que no han profundizado en el tema. Es una visión demasiado simplista. En 2013, sabemos que los medios digitales tienen efectos colaterales sobre el aprendizaje y el desarrollo de la personalidad de nuestros hijos. Está comprobado que reducen la profundidad del pensamiento, aumentan la pasividad, empeoran la memoria, la capacidad de síntesis, de análisis, de creatividad. (Demencia Digital) Todo eso, sin entrar en los contenidos de los medios digitales que consumen lo niños.
Además, la digitalización temprana de los niños conduce, no solo en ciertos casos, a la adicción a internet. Es significativo que en Corea del Sur, el país con mayor densidad de medios digitales en las escuelas, el 12% de todos los escolares eran adictos a internet. (Demencia Digital) ¡Es lógico que la adicción aumente con la introducción temprana de los ipads en las escuelas! La adicción a internet tiene menos posibilidad de ocurrir cuanto más tarde un niño está introducido a internet. Tiene más entendimiento del concepto de intimidad, más criterio, fuerza de voluntad, y sobre todo sabe lo que está buscando y porque lo está buscando. Es de cajón.

MITO #5
Los medios digitales son el futuro, son buenos y necesarios para su educación
La mayoría de los ejecutivos de las empresas tecnológicas del Silicon Valley llevan a sus hijos a un colegio que no usa pantalla en las aulas. Según ellos, impide el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de reflexión. Según un estudio realizado evaluando los datos de PISA, "un ordenador en casa conduce a peores rendimientos escolares". Según otros, "la utilización de ordenadores en edades muy tempranas en la guardería puede motivar trastornos de la atención, y a una edad posterior, todavía en edad preescolar, puede conducir a trastornos de la lectura" (Demencia Digital). Hoy por hoy, hay varios proyectos pilotos para el uso de ipads en las aulas, casi todos en países en vía de desarrollo como Uruguay, Peru, Argentina, Ruanda, México, Mongolia, Nepal Nicaragua, Paraguay y Venezuela. Según Demencia Digital, no hay evidencias en favor del uso del ipad en esos proyectos, y en los dos primeros países enumerados, "los escolares con portátil no sacan mejores notas en exámenes similares que los escolares sin portátil, y muestran menos agrado a la hacer los deberes." En Nigeria, tuvieron serios problemas con niños accediendo a sitios pornográficos desde su portátil, en Tailandia se dice que se intensificó la pornografía infantil mediante esos portátiles. En general, la posibilidad de conexión de esos portátil facilitaron el acceso a contenidos de videojuegos violentos. "Se deja a la libre imaginación del lector sobre lo que quedará de la formación e los no-formados" (Demencia Digital). 
Es bueno recordar que la digitalización de las aulas está ahora en su fase experimental. Y las evidencias apunta más bien a consecuencias perjudiciales. Los experimentos se hacen en los animalarios de los laboratorios, no en las aulas de nuestros hijos. No se juega con la educación.

"¡Antes de introducir portátiles en la guarderías y en la enseñanza primaria, deberíamos saber primero qué les estamos haciendo a nuestros hijos! (…) Una posible merma de la capacidad lectora mediante el entrenamiento digital de la escritura hasta la adolescencia y la entrada en la edad adulta, podría poner en peligro la cuantificación formativa y profesional de toda una generación." (Demencia Digital)

MITO #6
La prohibición crea un efecto rebote
¿Quién ha hablado de prohibición? Ese es el problema de fondo. Quién habla en términos de prohibición, no ha entendido la esencia de la maravillosa tarea de educar. Quién debe poner un candado al ordenador de sus hijos en contra de la voluntad de estos, se los encontrará cualquier día buscándose la vida para conectarse "como sea". Hace poco, un padre retaba a otro: "Apuesto una cena que con 10 años tu hija estará navegando en internet". Cuando sus padres se lo contaron a sus hijos, estos se rieron y se sorprendieron. "Es que no me conoce", se exclamó la niña sobre quien habían apostado. "Puedes apostar para mi también", dijo su hermanos de 7 años. El proyecto familiar, si no se vive y comparte con ilusión, si no se han sentado las bases desde las edades tempranas en la educación en el asombro y en la belleza, si no hay esa complicidad, ese vínculo de confianza entre padre/hijo (el apego) porque los padres están pocos en el hogar, es muy complicado explicar luego a un niño que es mejor hacer un pastel de chocolate con su madre o irse de excursión en familia, que estar solo, disparando 4 horas delante de una pantalla en un videojuego violento. 

"Lo raro es que no te lo pidan"

En una ocasión, una madre que tenía a todos sus hijos enganchados al ipad se extrañaba de otra que no tenía ipad en casa. "Lo raro es que no te lo pidan", clamaba la primera. Que un niño no pida el ipad empieza ahora a ser motivo de preocupación. "Claro, lo vemos tan raro, respondió la otra con todo de ironía, que nos estamos planteando llevarlo al psiquiatra". Es como exclamarse porque un limonero no ha producido limones, pero el de al lado sí. Los limoneros necesitan, para producir limones, encontrarse bajo ciertas condiciones. Mucho sol, una tierra no ácida, riego y fertilizante, y una buena protección contra las plagas. Si privamos un limonero de la protección contra las plagas porque "total se lo encontrará", si le privamos del sol y del agua porque "no le gusta" y si le plantamos en una tierra ácida porque "nos lo pide", pues sencillamente no habrá ni cosecha, ni limonada

La mejor preparación para que nuestros hijos sepan como usar las nuevas tecnologías, no es técnica -en medio minuto todo eso se aprende-, sino que pasa por educarles en esperar antes de tener, el sentido de la intimidad, el sentido por lo estético, la capacidad de autocontrol… cualidades que necesitarán, no solo para ser usuarios de las nuevas tecnologías, sino también que les capacitara para ser protagonistas de las nuevas tecnologías. Pero eso ocurrirá cuando sepan por si mismos responder a la siguiente pregunta: "¿Cuánta belleza hay en las nuevas tecnologías, dónde está y como reconocerla?" ¿Crees que tu hijo tiene la madurez suficiente para responder a esa pregunta? Pues entonces quizás el ipad es un buen regalo para Navidad. Sino, ¿qué tal un buen libro?

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5/12/13

La generación EC "está chupao"

Por Catherine L'Ecuyer

Durante unos meses, hice promoción de la universidad en la que trabajaba en la facultad de Administración y Dirección de Empresas moderando casos ambientados en empresas. Asistían unos alumnos de Bachillerato de varios colegios privados, concertados y públicos del área de Barcelona. Me acuerdo que caminando hacía la sesión con un grupito de esos alumnos, uno de ellos me dijo delante de sus amigos que ellos venían de un colegio "completamente privado", y que se consideraban totalmente aptos para entrar a trabajar directamente en una empresa. Consideraban la universidad como una formalidad, un peaje no necesario. Vamos, una verdadera perdida de tiempo.

Supongo que todavía se acordará de la cara que puse. 

En mi libro hablo bastante de la relación que existe entre la sobre estimulación, el consumismo extremo, y el bloqueo del deseo y la falta de motivación en los adolescentes. Pero pienso que hay que hablar también de como todo eso puede hacerles perder el contexto, desconectarles de la realidad del mundo. Un niño que ha vivido en un mundo irreal de gratificación instantánea cree que todo ocurre "desde fuera hacía dentro". No hace falta deseo interno, ambición (de la buena), esfuerzo, trabajo, paciencia, todo me llegará, todo es fácil. Es la generación EC "está chupao". "La bolsa de trabajo de mi universidad tiene que darme un trabajo, mis padres un coche, la universidad un diploma, el amigo de mi padre unos enchufes, mi jefe todos los puentes, el estado unos subsidios y mi novia un buen rato". "Por que yo lo valgo", como dice L'Oreal. Y si no me cae lo que me merezco, pues es la culpa del profesor, del estado, de la novia, de mis padres, de la universidad, del jefe... También me acuerdo de aquel alumno que me pedía explicaciones por haber sacado un 2 sobre 20. Por supuesto, le dije que las explicaciones se las tenía que pedir a sí mismo, a lo que me respondió que era porque yo había hecho la prueba sobre 20. "Si hubiera sido sobre 10, seguro que apruebo".

Los niños / jóvenes de la generación EC son poco amigos del trabajo bien hecho porque como "está chupao", pues si me cuesta lo dejo a mitad hecho. Es la ley del menor esfuerzo. Producen chapuzas en serie pero ni siquiera son conscientes de ello. Son alumnos que tienen una imagen de si mismo que no corresponde a la realidad porque no se conocen. En el ruido continuo de los estímulos de la gratificación instantánea, es muy complicado conocerse a si mimo. Esos son los alumnos que hacen el examen corriendo y te lo traen sin revisar con todas las respuestas equivocadas pensando que van a sacar un notable. Son niños / jóvenes con tolerancia baja o nula a la frustración, porque dan todo por supuesto. Y dar todo por supuesto, es lo contrario del asombro, que consiste en "no dar las cosas por supuesto".

La generación EC está subiendo. Gracias a Dios, no hay homogeneidad, no son todos así. Algunos de ellos tienen 18 años, otros 5. Los de 18 años, tendrán que apañárselo como pueden, a no ser que un creativo médico invente un nuevo diagnóstico para describir lo que les está ocurriendo, tipo "trastorno de déficit de motivación y hiperfrustración". Seguro que acaban sacando unas pastillas para eso. 

Los niños de 5 años cuentan contigo para dar un cambio de rumbo. Y lo mejor que puedes hacer para ello, es dejar de saturarles los sentidos, sacarles de delante de la pantalla y enseñarles a tener una mirada asombrada sobre el mundo. 
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