5/11/14

"Los niños se parecen hoy a pequeños ejecutivos estresados"

Para leer la entrevista publicada el 4.11.14 en el Diario de Navarra, en el que se habla de conciliación, estimulación temprana, neuromitos, pantallas en la infancia, etc.

28/10/14

Ipads en las aulas: prudencia y responsabilidad ante la ausencia de evidencias

Por Catherine L'Ecuyer
(Texto adaptado al formato reportaje/entrevista, publicado hoy en ABC.es)

Empieza a haber colegios que sustituyen los libros de textos por el ipad. Ante ese cambio, muchos padres dudan y se preguntan sobre las ventajas y las desventajas de ese cambio. Los padres que buscan información están rodeados de argumentos a favor, mientas que son pocas las voces que piden una actitud prudente y responsable frente a la digitalización masiva de las aulas.


Lo que poco se sabe y se dice, es que hoy por hoy, no existe evidencia suficiente que avale los supuestos beneficios de los ipads en las aulas. En un artículo del New York Times "Aulas del futuro, resultados estancados", Tom Vander Ark, un ex-directivo de la fundación de Bill Gates, también inversor en tecnología aplicada a la educación, preguntado por los beneficios de la tecnología en las aulas, reconocía: "Los datos son muy flojos. Cuando nos presionan para dar evidencias, lo tenemos muy complicado. O nos hemos de poner las pilas, o nos hemos de callar."

En su blog, Larry Cuban, profesor Emérito de Educación de la Universidad de Stanford, afirma que “no hay cuerpo de evidencia (numerosos estudios que marcan una tendencia) que el uso del iPad pueda mejorar los resultados en lectura o en matemáticas, y tampoco lo hay que puede dar mejores oportunidades de trabajo después de la universidad”. En el artículo arriba citado, el Profesor Cuban afirma: "Hay insuficiencia de pruebas que justifique emplear dinero en eso. Punto. Punto. Punto." Hoy, lo único que existe son estudios puntuales que no marcan tendencia a favor, mayoría de ellos están financiados por empresas tecnológicas y en muchos casos carecen el rigor suficiente: ausencia de grupo de control, prejuicios en los parámetros estudiados, indicadores subjetivos ("gusta más a los profesores", "motiva más a los alumnos"), etc.

Es preciso decir que existe un parámetro que sale sistemáticamente bien parado en numerosos estudios sobre el uso de ipad en las aulas: la mejora de la motivación del alumno (“more engaged”). De allí, se asume que los alumnos tendrán mejores resultados. Pero mientras lo “asumimos”, esa mejora académica nunca se ha llegado a probar seriamente, dice Cuban, que da la siguiente explicación: “existe un efecto novedad, que los defensores de las nuevas tecnologías confunden con la motivación del alumno por aprender en el largo plazo, pero el tiempo pasa y el efecto novedad desaparece.” Y añade que, mientras tanto, “la asunción de que la motivación del alumno produce mejores resultados en el largo plazo sigue siendo una asunción”. Existe otra confusión. Algunos defensores del ipad en las aulas confunden la fascinación que provoca la pantalla (que ellos llaman “motivación”) con que “el alumno esté tomando las riendas de su educación”. Todos estamos de acuerdo en que el niño y el joven debe asumir el protagonismo de su educación. Pero el efecto novedad / fascinación del que habla Cuban no es equivalente a asumir el protagonismo de su educación, porque el que lleva las riendas ante la pantalla no es el alumno, sino la aplicación "inteligente" de la tableta. Tanto el alumno como el maestro pasan a ocupar lugares secundarios. Eso es un error, porque esa educación individualizada que da la tableta, no es lo mismo que una verdadera atención personalizada.

Ante la ausencia de evidencias científicas, se recurre a menudo a argumentos que carecen de contenido educativo, como por ejemplo “existe un ahorro con respecto a los libros”, “la mochila pesa mucho”, “no podemos poner puertas al campo”, “es el futuro”, “si lo hacemos nosotros, porque ellos no”, etc. Es precio desmontar los mitos populares que se han construido en el ámbito educativo y en los medios sobre el uso de las TICs por parte de los niños.

Por ejemplo, lo que conviene a un adulto, no necesariamente conviene a un niño, como el café, el vino, o muchas otras cosas. Existen muchos estudios que advierten de los efectos de la pantalla en una mente inmadura, como por ejemplo la incapacidad de filtrar lo relevante de lo irrelevante, el deficit effect (los niños pequeños aprenden mejor a través de una demostración en directo que de una demostración a través de la pantalla), la reducción del vocabulario en niños pequeños, la hiperactividad, la apatía, la impulsividad, el déficit de atención, la adicción, la superficialidad del pensamiento, el mal funcionamiento de la memoria de trabajo, la deshumanización del aprendizaje, el empeoramiento de la lectura comprensiva on-line con respecto a la lectura sobre papel, etc. Por ese motivo, muchas asociaciones pediátricas en el mundo han recomendado el no uso de la pantalla en niños menores de 2 años, y la reducción a una hora o dos de pantalla en los jóvenes y en los niños de otras edades. Habrá que ver los efectos del uso continuo de pantalla en los niños en un contexto escolar a lo largo de los próximo años. Estamos asistiendo a un experimento a gran escala, protagonizado por niños cuyos padres no siempre están informados de ello.

Por otro lado, más estímulos no es necesariamente mejor. Esa creencia viene de una serie de neuromitos (ej. “usamos sólo una pequeña parte de nuestro cerebro”, “la infancia es una etapa crítica para acumular conocimientos”…). Esos mitos, denunciados por la OCDE y debidos a una mala interpretación de la neurociencia, a menudo se ven aprovechados por la industria del sofware y del hardware que ven en el padre preocupado por la educación de sus hijos una atractiva oportunidad económica. Esa misma industria es la que patrocina gran parte de la investigación en el ámbito de las TICs, la mayoría de los congresos de educación, paga los honorarios de los ponentes en esos congresos y cuyos gastos de publicidad constituyen un porcentaje importante de los ingresos de los medios de comunicación y de las revistas educativas, que luego difunden sus bondades, creando un estado de opinión favorable a sus intereses económicos.

También hemos de saber que nuestros hijos no van a perder el tren profesionalmente por no usar un ipad con 4, 8 o 12 años. Hace poco, salía en el New York Times que Steve Jobs no dejaba a sus hijos usar el ipad y limitaba el uso que hacían de otras tecnologías. Hace 3 años, salía en el mismo medio que muchos ejecutivos de empresas tecnológicas mandan a sus hijos a un colegio que hace bandera de no usar las TICs. “Hacemos la tecnología tan fácil de usar como la pasta de dientes”, dice un padre de este colegio, ejecutivo de Google. Y añade, refiriéndose a sus hijos, que “la tecnología tiene su tiempo y su lugar”. Nadie puede negar que Internet es una herramienta imprescindible en el presente y el futuro de la economía de la información, pero para poder aprovecharla, uno tiene que saber muy bien lo que está buscando, lo que no, y por qué lo está buscando. La capacidad de responder a esas preguntas se desarrolla off-line, no on-line, y puede variar de un niño a otro, por lo que compete exclusivamente a los padres, que son primeros educadores, decidir el momento apropiado. 

Los argumentos de poco peso educativo (peso de la mochila, coste de los libros) han de ceder el paso ante la ausencia de evidencias científicas suficientes sobre los beneficios del uso del ipad en las aulas. Ese hecho debe llamar a los colegios a una actitud de prudencia y de responsabilidad, que consiste concretamente en 1) estar al día de las tendencias que marcan, o todavía no, los estudios científicos sobre el tema 2) estar al día de los estudios científicos sobre los efectos perjudiciales, 3) dar toda la información a los padres sobre los pros y los contras, para que ellos pueda decidir libremente si quieren que sus hijos participen en ese “experimento a gran escala” y 4) darles la oportunidad de excluir a sus hijos de ese experimento, ofreciendo una línea no digital.

En 1996, Steve Jobs decía (Wired): “Había llegado a pensar que la tecnología podría ayudar la educación. Probablemente haya encabezado esa creencia, siendo uno de los que más equipamientos tecnológicos haya regalado a colegios en todo el planeta. Pero llegué a la conclusión inevitable que el problema no es uno que la tecnología pueda esperar solucionar. Lo que no funciona con la educación no se arregla con la tecnología. La cantidad de tecnología no tendrá el más mínimo impacto. (…) Los precedentes históricos nos enseñan que podemos convertirnos en seres humanos asombrosos sin la tecnología. La experiencia también nos dice que podemos convertirnos en seres humanos poco interesantes a través de la tecnología." En ese sentido, podemos preguntarnos por lo que hubiera ocurrido con Steve Jobs, Mozart, Picasso, Aristóteles o Chesterton, de caer uno de estos dispositivos en sus manos con 8 años. 

Y para concluir, podemos preguntarnos por los motivos por los que toda esa información no llega a los padres. Como dice Huxley, “una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante”.

Texto adaptado al formato reportaje/entrevista, publicado hoy en ABC.es

6/10/14

La educación en el asombro como "hipótesis & teoría" en la prestigiosa revista Frontiers

La revista internacional Frontiers in Human Neuroscience, publicación de alto impacto científico asociada a Nature Publishing Group, publica como "hipótesis & teoría" un artículo en el que Catherine L'Ecuyer presenta su tesis educativa, "The Wonder Approach to learning". (Para ver artículo)

Ideas claves del artículo:

  • El mito educativo “más es mejor” proviene de malas interpretaciones de la neurociencia, que han fomentado el uso de productos como Bain Gym, Baby Einstein, bits, los llamados juguetes y vídeos "educativos", etc. Ese mito ha reforzado la tesis conductista, lo que ha contribuido a apagar el interés por aprender de nuestros hijos.
  • El asombro es el mecanismo a través del cual los niños desean aprender. Lo que asombra es la belleza. La persona está hecha, no solo desde un punto de vista filosófico, sino también neurocientífico, para conectar con la belleza de la realidad. Hoy nuestros hijos tienen un déficit de realidad.
  • Para que el aprendizaje tenga sentido, se necesita asombro, belleza, sensibilidad y apego seguro. Sin esas condiciones,  el  aprendizaje se reduce a la mera repetición (hábitos sin fin) y se convierte en una rutina mecánica que aliena al niño y no le permite vivir una existencia verdaderamente personal.
  • El aprendizaje ocurre a través de la puesta en marcha del "triángulo del asombro", que consiste en 1) el niño; 2) el educador y 3) la realidad. El educador no causa la realidad y la realidad existe al margen de si el niño la conoce o no. Asistido por el educador, el niño la va descubriendo, no construyendo.
  • El bombardeo de estímulos en los niños, a través de las pantallas, del multitasking tecnológico, del consumismo exagerado o de algunos métodos educativos conductistas, satura los sentidos y lleva a la pérdida de sensibilidad para percibir la realidad, por lo que el niño necesita cada vez más estímulos para “sentir” la realidad. Cuando eso ocurre, se vuelve pasivo y pasa a depender de los estímulos externos.
  • La importancia desproporcionada que se ha dado a la sobreestimulación podría arrojar luz sobre los problemas del fracaso escolar, desmotivación, adicciones y dificultades de aprendizaje, en los cuales el entorno puede jugar un papel importante.

1/10/14

Tecnología en las aulas: ¿Al servicio de quién?

Por Catherine L'Ecuyer

Ya se sabe que Apple paga viajes, alojamiento y comidas lujosas a directivos de los colegios, solo por interesarse en digitalizar sus aulas (ver noticia del NYTimes). Les hacen viajar al Sillicon Valley, lugar en el que se encuentra la sede de Apple, así como en otros países en los que pueden quedarse embobados ante el montaje tecnológico de los llamados "Colegios Apple", ubicados en Hawai, en Escocia, en Inglaterra, en Holanda, etc. Esas dudosas prácticas comerciales han generado un debate legal / ético en los EEUU, y muy especialmente cuando las inversiones tecnológicas que ocurren como consecuencia de esas prácticas, se realizan con dinero publico (en el caso de los colegios públicos y concertados), o con el dinero de los padres, que desconocen esas prácticas y que pocas veces están al corriente de que no existen estudios serios que avalen los supuestos beneficios de las nuevas tecnologías en las aulas.

En un artículo del NYTimes "Aulas del futuro, resultados estancados", el ex-director de la fundación de Bill Gates, también inversor en tecnología aplicada a la educación, preguntado por los beneficios de la tecnología en las aulas, reconoce: "Los datos son muy flojos. Cuando nos presionaba para dar evidencias, lo tenemos muy complicado. O nos hemos de poner las pilas, o nos hemos de callar."

En el mismo artículo, Larry Cuban, un profesor Emerito de Educación de la Universidad de Stanford afirma: "Hay insuficiencia de pruebas que justifique emplear dinero en eso. Punto. Punto. Punto."

Hoy, las únicas evidencias que existen son estudios, la gran mayoría de ellos financiados por empresas tecnológicas y sin el rigor suficiente: ausencia de grupo de control, prejuicios en los parámetros estudiados, indicadores subjetivos ("gusta más a los profesores", "motiva más"), etc. No es casualidad que esos estudios nunca lleguen a publicarse en revistas académicas indexadas. En definitiva, nuestros hijos son conejitos de indias. 

Entonces ¿por qué se usa el ipad? 

El ipad es un parche. Es un parche para retrasar la resolución de los problemas de fondo: los ratios, problemas de autoridad, la falta de reconocimiento de la figura del docente en general, la ausencia de proyecto en algunos centros concertado que hace que "todo vale para diferenciarse" ante la bajada de la natalidad, los alumnos desmotivados porque han sido educados en un método conductista que les ha convertidos en entes pasivos y distraídos (la pantalla les fascina) y los problemas de conducta que dan dolores de cabeza a los maestros (la pantalla les anestesia y les acalla). Pero como dice Larry Cuban, "la novedad pasa y nos encontramos de nuevo ante los desafíos de siempre de la educación". Algunos justifican el uso de la tecnología diciendo: "el alumno debe tomar las riendas de su educación". Correcto, pero ¿ese es un medio adecuado para conseguir ese fin? El que lleva las riendas antes la pantalla no es el alumno, sino la aplicación "inteligente" de la tableta. Tanto el alumno como el maestro pasan a ocupar lugares secundario. Eso es un error. La educación es un acto profundamente personal, no individual.

En los últimos años, empezaron a surgir evidencias que cuestionan el uso de las tecnologías en las aulas: Pérdida del sentido de relevancia (estudio Stanford sobre el multitasking tecnológico), neurólogos y psicopedagogía alertan del riesgo de sustituir los cuadernos por las nuevas tecnologías (ver noticia del estudio), aumento de la pornografía (el motivo por el que quitaron los ipads en los colegios en Corea; España es el segundo país del mundo en consumo de pornografía y se consume principalmente por ipad), la compresión lectora mejora cuando se lee sobre papel (ver estudio), superficialidad en el pensamiento y reducción de la memoria de largo plazo (la lectura on-line no deja trabajar la memoria de largo plazo de la misma forma que la lectura en papel porque colapsa la memoria de trabajo), adicciones (21% de los niños españoles corren riesgo de ser adictos a internet, la tasa más alta de Europa), deshumanización del aprendizaje, etc.

En 1996, Steve Jobs decía, en una entrevista para Feature:

"Había llegado a pensar que la tecnología podría ayudar la educación. Probablemente haya encabezado esa creencia, siendo uno de los que más equipamientos tecnológicos haya regalado a colegios en todo el planeta. Pero llegué a la conclusión inevitable que el problema no es uno que la tecnología pueda esperar solucionar. Lo que no funciona con la educación no se arregla con la tecnología. La cantidad de tecnología no tendrá el más mínimo impacto. (…) Lincoln no tenía acceso a internet desde el lugar en el que sus padres hicieron homeshooling con él, y acabo siendo un personaje muy interesante. Los precedentes históricos nos enseñan que podemos convertirnos en seres humanos asombrosos sin la tecnología. La experiencia también nos dice que podemos convertirnos en seres humanos poco interesantes a través de la tecnología."

En conclusión: ¿Todo eso, al servicio de quién? Ahora sabemos quien se ha hecho cargo de las facturas de los viajes y de las comidas lujosas. Lo que no sabemos todavía, es quién se responsabilizará por los eventuales daños causados. Los abogados de Apple lo tienen claro, todos sus contratos de suministro tecnológico incluyen una cláusula estándar, no negociable y de máximo alcance, por la que se exonera a Apple de toda responsabilidad.

19/9/14

¿Por qué Steve Jobs no dejaba a sus hijos usar el ipad?

Por Catherine L'Ecuyer

Steve Jobs no dejaba a sus hijos usar el ipad y limitaba el uso que hacían de otras tecnologías. Esa noticia, que acaba de salir hace poco en el New York Times, ha aterrizado como una bomba y circula a toda velocidad en los medios y en las redes sociales en todo el mundo (ver noticia NYT) (ver notica ABC) (ver noticia La Vanguardia). Jobs no es el único, hay muchos otros ejecutivos de empresas tecnológicas que hacen lo mismo en sus hogares, y además que mandan a sus hijos a colegios que no usan nuevas tecnologías. (ver noticia NYT)

El periodista que escribe el artículo se pregunta ¿conocerán algún secreto esos ejecutivos que desconocemos nosotros?

El secreto se encuentra blanco sobre negro en la "Memoria Anual" que mandan todas las empresas de telecomunicación a sus inversores. Es la columna vertebral de su modelo de negocio, que se refleja en una serie de indicadores: aumentar el número de clientes, el consumo de datos, de aplicaciones y de tiempo on-line. La buena evolución de esos indicadores es imprescindible para conseguir un buen índice bursátil, lo cual permite la financiación de la empresa, y en última instancia su sobrevivencia. Para ello, hace falta desarrollar contenidos, aplicaciones y dispositivos  que fascinen y enganchen al usuario. El mismo Jobs decía "hicimos que los botones de la pantalla fueran tan atractivos que la gente quería chuparlos". ¿Y cuales son los usuarios más fácil de enganchar? Los niños, sin duda, porque su mente es todavía relativamente inmadura.

También sabemos que la industria de los medios no está en el negocio de entregar contenidos a sus clientes, sino que están en el negocio de entregar clientes a sus proveedores de publicidad, que son los que tapizan las pantallas con sus marcas y sus banners. 

Por otro lado, sabemos, según un estudio en la Universidad de Standford (Ophir, 2009), que un multitasking tecnológico intenso impide decir "no" a lo irrelevante. En una mente inmadura, es todavía más difícil y convierte a nuestros hijos en "enamorados de la irrelevancia", decía el director de ese estudio. Eso no facilita la educación, más bien lo contrario. Steve Jobs decía que la innovación es "decir no a mil cosas". El no quería que sus hijos estuviesen enganchados delante de una pantalla ensordecedora. Prefería que estuviesen preparándose para ser innovadores. Y para ser innovador en el ámbito de la nueva tecnología, hay que pasar tiempo detrás de la pantalla (en programación, por ejemplo), no delante. Es una matiz que a veces se nos puede escapar...

¿Quieres que tu hijo sea un chef? Quizás darle un cuchillo de 20 centímetros con 18 meses y dejarle jugar con los fogones con 5 años no es la mejor preparación. Si queremos que nuestros hijos sean innovadores en general, y especificamente en su uso de las nuevas tecnologías, hemos de re-plantearnos los medios que estamos usando para conseguirlo. Einstein decía que "la perfección en los medios y la confusión de los fines caracteriza nuestra época". En 10 años, cuando gradúen nuestros hijos del colegio y todas las tecnologías actuales estén obsoletas, quizás nos darnos cuenta de que hemos caído, colectivamente, en una gran trampa. Ojalá nos damos cuenta ahora.

Ver post Altos ejecutivos de empresas tecnológicas del Sillicon Valley mandan a sus hijos a un colegio que no usa pantalla.

14/9/14

¿Es obligatorio unirse a los grupos de whatsapp de las madres del colegio?

http://clubdemalasmadres.com/la-vuelta-al-colegio-sin-morir-en-el-intento/
Por Catherine L'Ecuyer

Jerseys perdidos, barbacoas trimestrales, fiestas de cumpleaños, anuncios de nacimientos, avisos de piojos, etc, etc. Respondidos por caras contentas, enhorabuenas, manos aplaudiendo, pulgar arriba, "ok", "gracias", "yo tampoco", "yo también", "¡¡¡!!!", etc, etc. Re-respondidos por "gracias a tí", "de nada", "no te preocupes", "¡¡¡!!!", pulgar arriba, manos aplaudiendo, caras contentas, etc, etc.  No hay por donde cogerlo, eso es una locura. 

Hagamos un escenario de 2 mensajes al día, a cada uno de los cuales 20 de las 30 madres de la clase responden en media, respuestas a las cuales 15 de las 30 madres vuelven a responder para cada una de las dos temática. Son 72 whatsapp/día. Si tienes 3 hijos, son 216 whatsapp/día. 

¿Tenemos miedo de perdernos algo esencial? Después de habernos leído 216 whatsapp/día durante 22 días escolares/mes, que son 4752 whatsapp/mes, lo más probable es que el sentido de relevancia de lo que se dice en esas conversaciones se nos haya perdido por completo. Y si no, lo que acabaremos perdiendo son unas 13 horas al mes (asumiendo que cada whatsapp absorbe 10 segundos de nuestros tiempo, eso es muy conservador, considerando el tiempo que debemos emplear a re-enfocar al atención en la tarea que estábamos desarrollando antes de leer el whatsapp). 

¿Qué podemos hacer con 13 horas al mes? Imagínate, ¡13 horas al mes! ¡Todo un lujo! La elección es nuestra. Ahora tenemos los datos para responder a la pregunta: "¿Es obligatorio unirse a los grupos de whatsapp de las madres del colegio?"

¡Os deseo una buena vuelta al cole! 

Y si tenéis que dejar a un niño muy pequeño en el parvulario, os remito a un post de inicio de curso del año pasado: ¿Llorarán o no llorarán? 

4/9/14

Educar para la paz

Por Catherine L'Ecuyer

Hace poco, un buenísimo artículo en El País firmado por Juan Goytisolo sobre lo absurdo de las guerras que están actualmente arrasando el mundo: ¿En qué siglo estamos?

A continuación, un video de Save the Children, visto por más de 33 millones de personas, que ayuda a hacernos cargo de lo que está ocurriendo en millones de hogares, parecidos al nuestro.



Click aquí si no puedes verlo ¿Qué podemos hacer como padres? Educar a nuestros hijos para la paz, desde la cuna hasta la universidad. Eso decía María Montessori (Peace and Education):

"El niño, con su enorme potencial físico e intelectual, es un milagro frente a nosotros. Este hecho debe ser transmitido a todos los padres, educadores y personas interesadas en niños, porque la educación desde el comienzo de la vida podría cambiar verdaderamente el presente y futuro de la sociedad."

Y puntualiza Montessori (Dr. Montessori's Own Handbook), "no diría que la bondad de nuestros pequeños en su libertad resolverá el problema de la bondad absoluta o de la malicia del hombre. Sólo podemos decir que habremos hecho una contribución a la causa de la bondad removiendo los obstáculos que eran causa de la violencia y de la rebeldía. Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios." 

Llega el momento en el que todos los esfuerzos del hombre quedan cortos y no nos queda otra que levantar la mirada hacia el cielo. Dios mío, danos la paz. Haz que los niños sean motivo de esperanza para todos los hombres de buena voluntad, así como semillas de compasión para los corazones más endurecidos.

 Una mujer yazidí con su niño pequeño a la espalda, cruza la frontera de Irak con Turquía. Más de un millón de personas del norte de Irak, pertenecientes a etnias y religiones minoritarias (yazidíes, cristianos) han sido expulsados de su hogar por el Estado Islámico, que exige conversión al islam para perdonar la vida. Cien yazidíes fueron asesinados la semana pasada.  | EFE

23/8/14

¿Cuestión de sensibilidad?

Por Catherine L'Ecuyer

En 1939, escuchábamos la primera "palabrota" de la historia del cine, en la última escena de "Lo que el viento se llevó". Desde ese momento hasta el año 2010, el lenguaje violento y soez ha aumentado de forma exponencial, hasta batir todos los récords en 2013, en la película "El lobo de Wall Street", con unos 800 insultos / palabras agresivas.

“Es cuestión de sensibilidad”. Ese es un argumento que escucho mucho últimamente para quitar hierro a lo violento, a lo soez. Según esa postura, “todo depende”, “todo es opinable”, una cosa no es violenta o soez en sí, sino que depende de la sensibilidad de la persona que lo traga. Discrepo. Pienso que las cosas llevan en sí belleza y/o ausencia de belleza en un grado objetivo. La violencia es real, no es un invento de la imaginación. Y no deja de serlo porque no afecta a la persona que lo perpetra, que lo ve o que lo sufre. Sin embargo, las personas que invocan la “cuestión de sensibilidad” tienen parcialmente razón. ¿Por qué? Es verdad que existen personas, que por tragarse continuamente y pasivamente todo lo que entra en sus hogares a través de las pantallas, han perdido la sensibilidad y por lo tanto la violencia ya no les afecta. Su capacidad de "sentir" tanto lo feo como lo bello está adormecida. Y existen otras personas que por cuidar la calidad de los contenidos que ofrece el Séptimo Arte, todavía captan la ausencia de belleza que hay en ciertos contenidos, todavía "sienten" algo ante la belleza y sintonizan con lo que necesitan sus hijos / alumnos.

Por lo tanto, el argumento “es cuestión de sensibilidad” no es un criterio válido para valorar un contenido violento, sino que lo es para valorar el grado de ceguera del espectador que lo invoca.

Aquí un video muy gráfico que ayuda a entender el proceso de pérdida de sensibilidad al que hemos sido expuestos en los últimos 70 años. (click aquí si no puedes ver el video)


Nos entristece y nos indigna en distintos grados el ver y oír lo que hace la violencia en las guerras. Las guerras, los genocidios, nacen por orgullo, se extienden por ignorancia y se dejan hacer por falta de sensibilidad. Como decían Pau Casals, el mundo no es peligroso por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan “a ver qué pasa”. Hemos de educar a nuestros hijos en la sensibilidad, que es una manera concreta de educarles “para la paz”. Solo hay paz si hay compasión. Y solo habrá compasión si hay sensibilidad. La paz es la consecuencia de la lucha interior por no perder esa sensibilidad, esa piel fina, que permite ponernos en el lugar del otro, y así sentir compasión hacía él, hacer nuestras sus penas y sus alegrías.

8/7/14

El poder corrompe, el servicio embellece (en la educación también)

Por Catherine L'Ecuyer

Hace poco me escribía una lectora del blog diciéndome que pusieron celo en la boca de los niños de la clase de su hija. En otro colegio, atando a las manos de los niños durante la siesta. En otro, poniendo películas de horror y literaturas inadecuadas a niños de 10 años. Profesores que llaman a sus alumnos "chavales de m…", "hijos de p…". Hace poco, yendo a comprar, me encontré dos niños durmiendo solos en un coche en el parking subterráneo de un supermercado.

El poder corrompe. Y no solo ocurre en el sector financiero y en política, sino en todos los ámbitos, incluyendo en la educación (en los centros escolares, en las aulas y también en los hogares). Cuando uno pierde de vista la grandeza de su trabajo y de lo que tiene entre mano, le invade la rutina, pierde el sentido de su trabajo, empieza a endiosarse y a abusar de su poder. Y eso, en última instancia, también corrompe a los niños, porque como dice Aung San Suu Kyi, la conocida política activista birmana, "el miedo del azote del poder corrompe a aquellos que están sujetos a la misma". Abusar del poder puede pasar a cualquier, pero con más probabilidad, al que no tiene sensibilidad para entender lo que necesita el niño o el joven que tiene delante, o que vive como si no tuviese que rendir cuentas nunca a nadie. Y si uno piensa que abusar de su poder no le pasará nunca, quizás tiene más probabilidad de padecerlo que otro, que prudentemente sospecha continuamente de sí mismo. Cuando la motivación de un maestro se reduce a "julio, agosto y septiembre" y cuando la motivación de los padres es "a ver si pasa el verano", hay motivos suficientes para sospechar de uno mismo.

El servicio, en cambio, embellece y ennoblece a la persona. Educar es una  vocación de servicio, de amor. Y ese es el motivo por el que el trabajo de padre (especialmente de madre) y de docente se valoran tan poco en nuestra sociedad, porque el servicio se ve como algo que hacen las personas que "no tienen otra opción". No es casualidad que sólo el 8% de los docentes españoles piensen que su trabajo está valorado por la sociedad. ¡Qué triste dato! En el servicio se encuentra la clave de la dignidad de las personas. Si no servimos, entonces ¿para qué servimos? Que seamos padres, profesores, directores de centro escolar, somos hermosos instrumentos, no protagonistas. Como padres, debemos recordarnos a nosotros mismos que los niños llegan como regalos y vuelan como pájaros. Como docentes, los alumnos pasan y de la huella que dejan los docentes, siempre se acordarán.


Queremos dar las gracias a todos los profesores que nos han querido, inspirado y abierto horizontes, y que siguen haciendo lo mismo con nuestros hijos, día tras día. Maestro en griego significa "bello". El maestro es quien da oportunidades de belleza a sus alumnos. Cuando el maestro va más allá del estricto cumplimiento y ama a sus alumnos, deja una huella eterna de belleza en el alma de cada uno de ellos. No es cualquier trabajo, es un trabajo para la eternidad.

Os animo a ver la historia del "Profesor Lazhar", ambientada en una escuela de Montréal, una película que trata de la historia de un profesor de primaria. Una película entrañable y extremadamente humana, que algunos (ha sido nominada a los Oscars) han llamado "hermosa declaración de amor hacia la enseñanza". Aquí va el trailer.



6/7/14

¿Deberes o no en verano?

Ayer salió un reportaje en el Suplemento ES de La Vanguardia, en el que se analiza la oportunidad de los deberes en verano. El reportaje cita Educar en el asombro.

19/6/14

Hemos sustituido el asombro de los niños por las pantallas

Por Gema Eizaguirre (entrevista publicada en la Revista Padres y Colegios, número de Junio)


Texto de la entrevista:

Conferencias como Asombro y Belleza en la Educación y libros como Educar en el asombro (Ed. Plataforma) han llevado a esta canadiense licenciada en Derecho a acaparar la atención de millones de padres y profesores. Su blog apegoasombro.blogspot.com.es y más de 40 conferencias en colegios al año avalan la importancia de sus reflexiones e ideas sobre el poder del asombro como parte del aprendizaje de los niños.

-Acaba de reeditar su libro Educar en el asombro, ¿en qué consiste esa forma de aprendizaje?
-El asombro es el deseo de conocer, es no dar el mundo por supuesto. Los niños se asombran al ver el mundo que les rodea, agradecen lo que descubren, lo que ven, eso es lo que suscita en ellos tantos porqués. El asombro es el motor del aprendizaje.

-¿Qué papel juega la estimulación en todo esto?
-Llevamos años pensando que cuantos más estímulos, mejor. Pero en realidad la neurociencia nos dice que es todo lo contrario. Dan Siegel, neurobiólogo y psiquiatra, dice que no hay necesidad de bombardear a niños con una estimulación sensorial excesiva con la esperanza de construir mejores cerebros. De hecho, varios estudios están asociando el exceso de estímulos con problemas de aprendizaje. Mi hipótesis es que si un niño está rodeado de estímulos que no se ajustan a sus ritmos y a su orden interior, entonces pierde ese asombro y pasa de aprender desde dentro hacía fuera, a esperar que le entretengan desde fuera hacía dentro.

-Muchos padres siguen el camino de la superestimulación.
-Hemos sustituido el asombro de nuestros hijos por las pantallas, los chiquiparks, los libros que hablan, los videojuegos, los DVD educativos, etcétera. En realidad, los niños pequeños necesitan muy poco para aprender. Necesitan más tiempo con sus padres, mirar el viento en las hojas, sentir el césped, observar el rojo de una manzana... Necesitan que les rodeemos de cosas reales y bellas.

-¿Ponga algunos ejercicios que los padres puedan potenciar el asombro de sus hijos?
¡Nada de ejercicios! Justamente, la buena noticia es que los padres no somos animadores de ludoteca, y tampoco hemos de formarnos en técnicas. Hemos de recuperar esa sensibilidad que llevamos dentro como primeros educadores de nuestros hijos. Debemos recuperar el sentido de competencia de que somos capaces de educarles sin tanto montaje.

-¿Basta el sentido común?
Se trata de reconectar con la verdad de la naturaleza de nuestros hijos.¿Cómo es un niño? ¿Cómo aprende? ¿Por qué hace preguntas? ¿Cuál es su ritmo? Hemos de observarles, escucharles; y entonces se nos ocurrirán las respuestas sobre lo que hemos de hacer. El asombro es algo natural en el niño, no se trata de in- culcarlo, sino de respetarlo.

-Parece algo natural a la vez que rompedor.
-Soy consciente de que el planteamiento es rompedor, casi es un escándalo para muchos de los colegios porque rompe con el estatus quo de muchos paradigmas. También porque es anticomercial, cuestiona muchas industrias que han influido en la Educación, pero sin ninguna base científica. Eso ha ocurrido con los supuestos videojuegos educativos, con los vendedores de estimulación temprana que todavía triunfan vendiendo neuromitos, y está pasando ahora mismo con las empresas tecnológicas. Si seguimos a este paso, en pocos años, las empresas tecnológicas van a mandar sobre los contenidos educativos de nuestros colegios.

-¿Siempre hay que responder a las preguntas de los niños?
-Siempre nos han dicho que teníamos que hacerlo. Eso es suponer que nosotros los adultos tenemos las respuestas a todo. ¿Podemos responder a esta pregunta: "¿Mamá, cuantas estrellas hay y por qué hay tantas?"? Claro que no. ¿Pero qué ocurre si le devolvemos la pregunta al niño: "Y tu, que crees?"? Ocurre algo en lo que sueña todo el sistema educativo, algo grande: el niño se pone en marcha a pensar por si solo. Los niños son pequeños filósofos, y tienen una afinidad muy especial con el misterio. Estas son las cualidades que hemos de fomentar en ellos, no las del conocimiento enciclopédico y de manejar el ratón para encontrar respuestas hechas en Wikipedia.

-En su blog conviven padres y profesores. Un tándem de difícil combinación aunque condenados a entenderse.
-Ha sido una grata sorpresa ver que la Educación en el asombro despertaba el mismo interés en los padres que en los maestros. Los padres son los primeros educadores de sus hijos; por eso, pienso que los mejores pedagogos son los que reconocen el papel de los padres. ¿Por qué hay tensión entre padres y profesores? Porque vivimos en un sistema que no nos permite escoger el proyecto educativo que nos parece mejor para nuestros hijos, y entonces forzamos a convivir a maestros y padres que no necesariamente comparten los mismos planteamientos. Eso no es bueno para los niños porque han de ver coherencia. Hay que fomentar la diversidad en la oferta educativa, y esta tiene que ser asequible a todos, al margen de su condición económica, clase social y opción política.

-Esa diversidad idiomática, cultural... que conviven en las aulas ¿puede aprovecharse a favor del aprendizaje?
-La diversidad es muy buena, porque educa a los niños para la vida. La vida es así. La diversidad educa en la paciencia, en la compasión, en la comprensión, en la aceptación, en el agradecimiento... Hoy por hoy, pienso que el principal obstáculo para el aprendizaje en las aulas es el ratio de 25 niños por aula (elevada actualmente hasta los 30 niños por clase). En esas circunstancias, puede que la diversidad se convierta en un obstáculo.

-¿Cree que los gobiernos cambiarán estos planteamientos?
-Me encantaría poder sentarme con las personas que deciden para comentar todos esos temas. La clave de muchos de los problemas que preocupan a nuestros políticos (fracaso escolar, cultura del esfuerzo, paro, conciliación, etc.) tienen una clave de lectura en la etapa de la Educación Infantil, específicamente en la educación en el asombro. ¿Cómo vamos a conseguir empresas creativas y competitivas con un sistema educativo que no reconoce el pequeño “inventor” y “emprendedor” que hay en cada niño?

16/6/14

Apego versus crianza con apego

Catherine L'Ecuyer

Existe la tendencia de confundir apego con crianza con apego. 

El apego, es el vínculo de confianza que un niño necesita desarrollar con su principal cuidador, para el buen desarrollo de su personalidad. Repercuta entre otras cosas en su sentido de auto estima, su curiosidad para descubrir. La importancia del apego está reconocido en psicología, en neurociencia, en pedagogía, y fundamenta gran parte de las políticas sociales y educativas de muchos países en el mundo.

La crianza con apego es un estilo de crianza. Dar el pecho, el colecho, etc. Son opciones legitimas, respetables y opinables. Y lo que cada uno opina sobre esos temas, yo tengo mi opinión personal, otras la tendrán, vale lo que opina cada uno. Nada más. Son opciones personales. Otra cosa es que haya buenas almas dedicadas a ayudar a las madres a ejercer sus opciones con más facilidad, o a aclararse en el asunto recordándoles que, como decía Eva Hache, "no hay manera humana de que tener hijos no sea un contratiempo para nuestras carreras profesionales y para nuestras bellezas". Pero no podemos convertir ese debate en un asunto dogmático, porque no lo es. Lo que podemos hacer es dar la información a quien la quiere y la necesita. En ese sentido, recomiendo muchísimo, para quien desea profundizar, el libro Bésame Mucho del Dr. Carlos Gonzalez. 

Pienso que es importante no confundir el apego con la crianza con apego. Cuando hacemos eso, las madres que no practican el colecho o que no pueden dar el pecho, que sea por decisión familiar, por motivo fisiológico, o por trabajo, se sienten culpable y piensan que sus hijos no va a tener el apego seguro que necesita para el buen desarrollo de su personalidad. No es necesariamente así.

¿Es más fácil que una madre que da el pecho desarrolle un apego seguro en su hijo? Puede que sí, porque para dar el pecho hay que estar disponible en todo momento, y esa disponibilidad es lo que hace que las necesidades del niño puedan estar atendidas por su primer cuidador y permitir que se consolide el vínculo de apego. Pero hay muchas otras formas de criar a los niños. Todas son legitimas, respetables y opinables, en la medida que se "atienda a las necesidades básicas del niño" durante los primeros años de vida. Con el niño en la cama, o en su cuna. Y evitando las circunstancias que pueden interferir con la creación de ese vínculo (enfoque conductista en la atención del sueño del niño, excesiva preocupación por "inculcar hábitos" antes de los 2 años, rotación excesiva del principal cuidador, escolarización temprana con un alto ratio de niños por clase, etc.). En el estilo de crianza, cada familia tiene que encontrar su camino personal, no hay recetas perfectas. Lo que importa es que los padres tengan la información, estén cómodos con sus decisiones, y que el niño pueda apegarse.

Al margen del estilo de crianza, hay tres cosas que deberían cambiar en nuestra sociedad para facilitar que el niño pueda apegarse: 

  1. La duración de la baja de maternidad
  2. El ratio en las aulas de infantil
  3. El horario laboral (que debería adecuarse al horario de los colegios)

Si estás de acuerdo, puedes firmar esa petición para que nuestras leyes mejoren esos tres puntos. Y ¡compartirla!

26/5/14

En cada una de esas deliciosas cabezas...

Por Catherine L'Ecuyer, autora de Educar en el asombro

Los niños no solo aprenden desde el momento en el que van al colegio.

Chesterton decía: “Los sabios más profundos no han alcanzado nunca la gravedad que habita en los ojos de un bebé de tres meses. Es la gravedad de su asombro ante el Universo. En cada niño, todas las cosas del mundo son hechas de nuevo y el Universo se pone de nuevo a prueba. Cuando paseamos por la calle y vemos debajo de nosotros esas deliciosas cabezas, deberíamos recordar que dentro de cada una hay un Universo recién estrenado, como lo fue el séptimo día de la creación. En cada uno de esos orbes hay un sistema nuevo de estrellas, hierba nueva, ciudades nuevas, un mar nuevo....”

Los niños pequeños se asombran delante de cualquier realidad, por el mero hecho que “sea” y se sorprenden delante de cada una de las modalidades del “ser” o de las leyes naturales de nuestro mundo: una persona, un niño, una niña, una abuela, un señor que pasa en la calle, un bebe, una flor, un insecto, una piedra, la luna, una sombra, la gravedad, la luz, un sueño, etc.

Los niños se asombran porque no consideran el mundo como algo debido, sino que lo ven como un regalo. Este pensamiento metafísico, es propio de la persona que constata que las cosas son, pero podrían no haber sido. Somos, el mundo es, contingente. Si dejamos de existir, el mundo sigue… Sin embargo, participamos de algo más grande… el mecanismo natural del asombro es precisamente lo que nos permite trascender del cotidiano y llegar a ello. Ver lo extraordinario que se esconde en lo ordinario… Lo que nos lleva a una actitud de profunda humildad y agradecimiento.

Así que podemos rodear a nuestros bebés de mucha belleza. Por que la belleza es lo que asombra.

20/5/14

La duda como maleta valiosa

Catherine L'Ecuyer

La persona asombrada duda. Su duda no es la del escéptico que niega la existencia de la realidad, ni la del que sospecha de todo lo bueno y lo bello, ni la del que ve la duda sistemática como un método y un fin en si. Es una duda compatible con las convicciones. La persona asombrada se caracteriza por una rectitud de intención y una actitud de humildad ante la realidad. La duda es el punto de partida, en su recorrido hacía la verdad, sea cual sea el coste del viaje. Escucha sin prejuicios ni filtros, con empatía. Pondera las cosas en su cabeza y en su corazón. Rectifica cuando es necesario. Tiene una mentalidad científica, no tema ni la ciencia ni la razón en su camino hacía la verdad. Disfruta contrastando sus puntos de vista. No "enreda", sino que acoge el diálogo de forma natural y busca la mejora en todo.

Dice Alex Rovira que “la duda es la maleta más valiosa del equipaje de los genios y la que falta en los fanáticos.” El Profesor Álvarez de Mon habla de la importancia de la duda: “Paradójicamente, el que sabe, pregunta; el que conoce, escucha. El que aprende, duda, se va topando con crucigramas cada vez más enrevesados y subyugantes. Tener siempre razón, ganar una discusión, impresionar al otro, anular al compañero, pavonearse en público, son objetivos pobres y limitados de gente mediocre e insegura. La meta es aprender, estirarse, crecer, y para eso la duda es una tabla de gimnasia imprescindible.”

La duda es la postura del sabio y del asombrado, mientras el fanatismo es la del necio y del cínico. Por eso, dice el proverbio chino: 

11/5/14

Cuando la verdad se disfraza de ideología

Por Catherine L'Ecuyer

El video que podeis ver a continuación es una maravilla. Está hecho y narrado por una maestra, investigadora y experta en educación, Jenet Erickson. Describe el sentido del fracaso que tenemos la mayoría de las madres, como consecuencia de la industria del consejo educativo, que nos bombardea cada día, amenazando que si no seguimos sus prácticas, no seremos capaces de superar los retos educativos de nuestros hijos. Eso, además de dar a las madres la sensación continua de incompetencia en la educación de sus hijos, nos ciega de lo que realmente importa para el buen desarrollo de nuestros hijos: el poder del amor de una madre, que está hecho por millones de actos de cuidado que son respuestas, desinteresadas y sensibles a las necesidades básicas de cada un de sus hijos (teoría del apego).



Esos actos configuran el sentido de competencia y de autoestima del niño y no pueden escribirse en ningún libro porque dependen de cada niño y brotan de la sensibilidad de cada madre. Esos actos cotidianos son los que hacen que la madres sea la influencia la más poderosa y duradera en todos los aspectos del desarrollo de su hijo. 

Así que podemos relajarnos si pensábamos que la perfección era tener los vidrios limpios, la casa siempre ordenada, ser animadora de ludoteca, comprarle lo último, pasarle bits, tenerle vestido con los calcetines de juegos con los zapatos, calentar silla en cursos de educación y leernos todos los libros escritos sobre como sobrevivir en cada una de las etapas de su crecimiento. 

Esa sensibilidad, que la naturaleza ha puesto en las madres -también en los padres-, es lo que nos hace capaces de llevar a cabo nuestras obligaciones como "primeros educadores" de nuestros hijos. Así que sería incoherente argumentar que los padres son los primeros educadores de sus hijos y por otro lado negar el papel insustituible de esa sensibilidad, pintar a las madres sensibles como unas "histéricas", o no dar importancia a la teoría del apego. También sería un contrasentido dar importancia a la teoría del apego, pero en cambio no reconocer a los padres como primeros educadores de sus hijos. Es una grandísima lástima que en el aspecto del insustituible papel que juegan los padres en la educación de sus hijos, nuestras leyes trabajen al margen de la ciencia y del sentido común. Con bajas de maternidad que son de risa y un sistema educativo que no contempla a la familia como un actor clave en el colegio o a la escuela como una extensión del hogar. Gracias a Dios, quedan escuelas que trabajan con los padres. Estuve este fin de semana dando una conferencia en las 5º Jornadas de Educación infantil de la Universidad de Gerona a 225 maestros y directores de centros de escuelas pública y escuchando  cuidadosamente, he constatado que el papel de los padres en la mayoría de esos centros era una realidad, no una estrategia de marketing. 

Necesitamos más ciencia y menos mitos. Más sensibilidad y sentido común y menos pautas. Más libertad y menos modas y burrismo. En definitivo, más amor a la verdad y menos ideologías. Los niños necesitan a su madre como a nadie más. Ambos padres son los primeros educadores de sus hijos. Eso nunca debería verse o venderse como una postura ideológica. Yo siempre me pregunto, ¿por qué será que algunas personas o grupos se dedican a  disfrazar las verdades de ideologías para luego crear aversión hacía ellas? ¿Tú lo sabes?

7/5/14

La clave para tener niños investigadores y emprendedores


De niños nos entreteníamos con facilidad. Éramos pequeños investigadores y emprendedores. ¿Qué podemos hacer para fomentar esas cualidades en nuestros hijos? 

Comparto un video del que he tenido el gusto de realizar el guión. 

¡Que disfrutéis! (si no puedes ver el video, click aquí)

2/5/14

"Todo es cuestión de equilibrio"

Por Catherine L'Ecuyer

"Todo es cuestión de equilibrio."

Esa es la gran frase de las personas que no se quieren complicar la vida con grandes reflexiones o con pensamientos que pueden comprometer sus formas de actuar. La idea es: no mojarse. Siempre entre dos aguas, flotando como un funambulista en la onda de la superficialidad.

¿Cuántos dilemas se nos ha presentado la vida desde que hemos tenido a nuestro primer hijo? Estamos continuamente tomando decisiones sobre lo que hacen, lo que ven, lo que les rodea, quien les cuida, lo que comen, lo que escuchan, etc. Con la complejidad que puede tener el hecho de tomar las decisiones entre dos personas que no necesariamente coinciden siempre en todo (los padres), con un maestro que no hemos escogido, con unos familiares que tienen su peso lógico, con todas las otras personas que pueden accidentalmente influirles (jardinero, canguro, vecino, etc.). ¿Cuántas ocasiones tenemos de "mojarnos" y qué carrera de obstáculos se presenta  delante nuestro para no hacerlo? 

"Todo es cuestión de equilibrio", también es una forma elegante pero cínica de desmontar una postura, sin construir absolutamente nada en cambio. En realidad, es muy poco valiente porque no da la cara a la realidad, y no contempla las consecuencias de las acciones personales. Solo se busca comodidad. 

La solución no siempre se encuentra a medio camino entre lo que nos dice el sentido común y lo que "se lleva". 

"¡Pero es que la virtud es término medio!", responderán algunos perplejos. Eso decía Aristóteles, y tenía razón, claro.

Es cierto, la virtud como término medio, es una opción buena a mitad de camino entre dos opciones malas, una por exceso y la otra por defecto. Por ejemplo, el orden (tener a los niños jugando, y luego recogiendo) sería una postura a mitad de camino entre el desorden (tener a los niños que nunca recogen) y el "orden por el orden" (colocar a los niños delante de la pantalla durante todas las vacaciones, para que no desordenen la casa jugando). 

PERO no nos confundamos. La virtud como término medio, NO ES una opción "chipi chapo" entre una opción mala y otra buena: "Mama, me voy de botellón y me voy a emborracharme "un poco", y luego me compraré y consumiré "un poquito" de cocaína. Ya sabes, todo es cuestión de equilibrio como siempre dices tu." Eso se llama el efecto "boomerang".

En la educación, "todo es cuestión de equilibrio" tiene un efecto boomerang: los niños luego usan ese criterio con sus padres para neutralizar sus esfuerzos educativos. Viéndolo con un poco de perspectiva, el efecto boomerang puede no compensar por toda la comodidad que habremos comprado durante los años de la tierna infancia saliendo del paso con ese argumento.

Educar require tiempo y valentía. No hay atajos.
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18/4/14

¿Buscando trabajo? Quizás ya lo tienes...


"Muchas maravillas hay en el universo; pero la obra maestra de la creación es el corazón materno", decía el filósofo francés Ernest Bersot. Enseñamoslo a nuestras hijas, y también a nuestros hijos, para que reconozcan, agradezcan y tomen parte de ese trabajo, que a veces parece estar en vías de extinción.

11/4/14

¡Gracias, Finlandia!

Por Catherine L'Ecuyer, autora de Educar en el asombro

El otro día mi hijo de 7 años me preguntaba por sus notas: "No sé que pasa mamá, que todos mis amigos tienen sus notas y las comparan entre ellos, y yo todavía no las tengo". Siempre dudamos en enseñar sus notas a nuestros hijos. A veces lo hacemos, otras veces no se las enseñamos. Siempre me pregunto a mi mismo, ¿qué ocurre con un niño que tiene notas todas excelentes y que no se esfuerza para conseguirlas? Al ver los "excelentes", lo más probable es que se sentará en sus laureles y no se esfuerza más. ¿Y que ocurre con un niños que tiene "suficientes", o "insuficientes", a pesar de haberse esforzado al máximo? Pues se desanimará sin duda. Además, ¿qué miden las notas de un niño de 5, 6, 7 años? ¿La "lectura rápida"? ¿Qué me importa que mis hijos lean rápidamente o lentamente, si al fin y al cabo, ese indicador no valora si entienden o no lo que están leyendo? 

Uno de los principales problemas que existe en nuestro sistema escolar en infantil y en primaria, es que se valora el resultado de los alumnos, no su esfuerzo. Y como los "hitos" se adelantan cada vez más, hay niños que se encuentran en una situación de frustración constante, atrapados en espirales de fracasos que repercutan negativamente en su autoestima y al resto de su recorrido académico. Y esos niños, no son los que tienen problemas de verdad, son niños perfectamente capaces. Los problemas que tienen, se los hemos creado nosotros, porque hemos pedido a su naturaleza que haga cosas que su naturaleza no admite. Como por ejemplo aprender a leer con 3 años, o hacer problemas complejos con 7. Y luego la presión se pasa a los padres, que deben apuntar a sus hijos a extraescolares de matemáticas o contratar profesores particulares en sus hogares para que el niño "vaya al ritmo del resto de la clase" (mientras en algunos de esos colegios, hay tiempo de sobras para ver películas comerciales...). 

Mientras todo eso ocurre, nos llenamos la boca de grandes palabras como la "atención a la diversidad". La atención a la diversidad, no es solo atender a los alumnos de alto rendimiento y a los niños con discapacidades o TDAH, sino que es atender a todos los alumnos, con una atención personalizada. Y la atención personalizada, ¿cómo es posible en una clase de 30 niños por maestro? Efectivamente, hay que tener mucha fe. ¿O quizás podemos invocar al "dios" tecnológico "ipad" para solucionárnoslo todo? Educación personalizada no es lo mismo que "aplicaciones informáticas a medida". Una atención personalizada es la atención de una persona, por otra persona. El tema da para mucho, realmente...

Me despido con una recomendación de lectura. Gracias Finlandia, de un amigo, Xavier Melgarejo. Gracias a Finlandia, por habernos enseñado que "más no es mejor", sino que "menos es más", como decía el prestigioso arquitecto Ludwig Mies van der Rohe. ¡Gracias también a ti, Xavier!

Fuente: http://www.unitedexplanations.org/2012/11/26/las-claves-del-sistema-educativo-en-finlandia/