9/8/12

¿No os suena esta prueba de Asterix?

Por Catherine L'Ecuyer

El sistema educativo, sin duda tiene sus repercusiones sobre la forma de trabajar de sus ciudadanos. En los sistemas educativos rígidos, en los que prevalecen una educación mecanicista, es decir en las que importa más el "qué" se hace, que el "para qué" de las actuaciones, suele prevalecer también un énfasis exagerado en lo que se llaman "las formas". Las formas son importantes, pero cuando se convierten en la razón de ser y nos olvidamos del para qué de la existencia, del quehacer, del trabajo, entonces acabamos como Asterix y Obelix, en una de las "12 pruebas" olímpicas: en la "casa que enloquece". En la casa que enloquece, no hay margen para la mejora continua, la crítica constructiva, la originalidad, la creatividad, el sentido común o la autoridad moral, se siguen escrupulosamente los protocolos, la zona de bienestar se encuentra en el estatus quo y solo se hace caso a la autoridad formal (que rara vez coincide con la autoridad moral). ¡Que disfrutéis de estos 2 minutos de parodia...!


Chesterton decía: "Loco no es una persona que ha perdido la razón. En realidad, loco es el que ha perdido todas las cosas menos la razón. Su mente se mueve en un círculo perfecto, pero demasiado estrecho."