30/11/12

El "quid" de la conciliación

Por Catherine L'Ecuyer

Me asombra la cantidad de gente que está "en contra" de la teoría del apego. Es como se estuvieran en contra de la maternidad, o de la infancia. ¿Se puede estar en contra de las leyes de la naturaleza? Me acuerdo de que mientras estudiaba Bioética en la universidad en Canadá, leí una frase de Leon Kass (no tengo la cita exacta) que venía a decir que los hombres, si pudieran pondrían una demanda en responsabilidad civil contra la naturaleza, porque no se comporta como ellos quieren. Cuando se pregunta a las personas que no ven con buen ojo la teoría del apego en qué consiste, no tienen respuesta. Lo asocian con la mujer que está haciendo pasteles para su marido todo el día en su casa, aburrida como una ostra, quitando telas de araña de las cuatro paredes que la aíslan del mundo real y le impiden desarrollarse como persona. Me parece que hoy en día, con tanta información al alcance de tantas personas, son pocos los que pueden invocar ignorancia invencible con respecto a una teoría que fundamenta gran parte de las políticas sociales, educativas y familiares de la gran mayoría de los países desarrollados.

Hace poco, encontré en un sitio web de crianza natural (por cierto, quisiera matizar que la crianza con apego no es exactamente lo mismo que la teoría del apego, de eso hablaremos en otro post), una cita del Dr. Carlos González (autor del conocido libro Bésame mucho). Una cita con un sentido común fuera de lo común, como suelen ser las del Dr. González. Una cita que nos puede interpelar en momentos de crisis a volver a priorizar nuestras vidas, tomando decisiones valientes e informadas (y por lo tanto libres), cada uno en la medida de sus posibilidades y de sus circunstancias personales y económicas. Teniendo en cuenta que en algunos casos no quedará otra que hacer nudos en la sábanas, como bien explica mi amigo Carlos Andreu.


Al margen de cuales son nuestras creencias, pienso que es muy oportuna esta cita de Juan Pablo II: "La libertad no consiste en hacer lo que nos apetece, sino en tener el derecho de hacer lo que debemos." 

10 comentarios:

Aedea dijo...

Genial.

Ileana Medina dijo...

Bueno, una conocida feminista española publicó un artículo "en contra de la lactancia".

También las hay en contra de la menstruación, de la maternidad, del útero... que abogan por úteros artificiales.

Es como estar en contra de los riñones o del corazón. Imaginemos que a los afectados por enfermedades cardiacas les diera por abogar por que la gente naciera sin corazón.

Es exactamente esa la patología de lo femenino como enfermedad, que las mismas feministas no acaban de ver cuántas de ellas la padecen! Más patriarcal imposible.

Gracias, abrazos!

Ileana Medina dijo...

Y lo de las jornadas de 4 horas es exactamente eso: EL QUID DE LA CONCILIACIÓN! :-)

Catherine L'Ecuyer dijo...

Ilena, me parto de risa!! Me ha encantado este momento de ironía tuya. Es que a veces contra la mediocridad, la estupidez o la ignorancia, no queda otro remedio que la ironía. Muy bueno!! Un abrazo, Catherine

Mónica Leyva dijo...

Bajo mi umilde opinión lo que pasa en España es que hay mucha ignorancia a cerca de la crianza y no se dan cuenta que esto repercute en los niños que un día serán adultos, en otros paises europeos se le da mucha mas importancia y se ponen medios para que los hijos crezca en un entorno apropiado, con permisos de maternidad/paternidad mucho mas prolongados que aquí. Creo que las bases de una sociedad se sientan en la protección hacia la infancia, y es fundamental que eso entre en la cabeza de muchos, empezando por los que nos gobiernan.
Un saludo!

Maria dijo...

Muy acertada la cita de Carlos González pero en esta sociedad es impensable.. . ¿qué opciones tenemos las madres que tenemos que trabajar para sacar la familia adelante y no tenemos "más remedio" que llevar a nuestros hijos a la guardería? Casi me he sentido culpable por hacerlo ;)

Catherine L'Ecuyer dijo...

Querida María,
No hay que tomar lo que dice el Dr. Gonzalez al pie de la letra: trabajar 4 horas. Lo que nos está diciendo, es que la sociedad ha cambiado porque nos hemos hecho esclavos del materialismo y nos hemos creado necesidades que no son reales. ¿Qué es el "estado de bienestar", si al final nos cargamos la familia para tener más cosas? En muchos casos, es cierto que los dos padres necesitan trabajar todo el día, para alcanzar los mínimos. En estos casos, habrá que hacer nudos en las sábanas, como explico en el post, acrobacias para llegar a todo. Y en estos casos, no cabe la culpabilidad, porque hemos hecho lo que debíamos si realmente nos hemos planteado todas las alternativas posibles y ninguna de ella era mejor. Hemos de replantear el modelo de sociedad, para que la economía este al servicio de las personas y de las familias, no al revés.
¡Mucho ánimo! Un abrazo, Catherine

Maria dijo...

Gracias Catherine, ¡¡yo soy de esta escuela!! Sólo era una manera de decir que a veces es difícil compaginarlo todo; conseguiremos pasar más tiempo con nuestros hijos ¡Yo también lucho por ello!Gracias.

Mayte Montero dijo...

Hola Catherine, no encuentro dónde explicas por qué no es lo mismo entre teoría del apego y crianza con apego, por favor, ¿ podrías decirme dónde ?

Catherine L'Ecuyer dijo...

Querida Mayte, el apego seguro es una necesidad psicológica, la crianza con apego es un estilo de crianza que puede favorecer el modelo de apego seguro. Pero el modelo de apego seguro se pude desarrollar con otros modelos de crianza también. Por ejemplo, podemos atender a las necesidades de un niño dando el biberón. A ver si me da tiempo de hacer un post sobre eso pronto y lo explico mejor. Te he resuelto las dudas?