12/12/14

La otra carta de Navidad

Hace poco recibí un correo que me emocionó mucho. Una seguidora del blog me decía que su marido trabaja en un colegio de zona alta como profesor y que un día se le ocurrió preguntar a sus alumnos de secundario: "¿Qué profesión te gustaría tener de mayor? ¿Te gustaría tener la misma profesión que alguno de tus padres?"

Respuesta: El 98% de los alumnos respondieron que no les gustaría, porque "nunca están en casa". Es muy duro, pero da de pensar. Quisiéramos poder comprarlo todo, para darles la felicidad, pero la felicidad está en el lugar menos esperado. ¿Dónde está?

Parte de la respuesta se encuentra en ese precioso video. ¡Gracias Ikea!


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso vídeo y cuánta verdad hay en él. Los niños necesitan el amor de sus padres, todo lo material pierde valor. Un maravilloso ejemplo se puede ver también en la película "Hook". Feliz Navidad para todos.

Marta Ortega dijo...

Me deja con lágrimas en los ojos. Sensacional y sencilla forma de decir lo que sabemos pero no siempre aplicamos: que nuestros hijos necesitan nuestro tiempo, mucho más que cualquier otra cosa. Nunca creí en lo de "tiempo de calidad" para calmar las consciencias de los que no ocupan horas en el cuidado de sus hijos e hijas. Primero hay que darles tiempo, y por supuesto siempre que podamos, de calidad, pero dar tiempo es lo principal creo.

Anónimo dijo...

Mi videoreflexión sobre el anuncio: https://www.youtube.com/watch?v=ybqs_EdE2Is

Después de ver el anuncio de IKEA, la otra carta he estado pensando sobre el consumismo. ¿Qué quieren los niños? Al final resulta que prefieren la compañía de los padres que miles de regalos. Por desgracia, no nos damos cuenta que lo que realmente importa no son las cosas, sino las experiencias y las personas.

Rejuega dijo...

Hay muchas para analizar en este anuncio pero sobre todo la lección de los niños hacia los padres... Hoy lo vemos reflejado en este anuncio de Ikea referente a los regalos de Navidad pero, si nos parásemos a pensar en nuestro día a día veríamos varios anuncios Ikea en casa. No tan emotivos quizás pero... cada vez que vienen y nos dicen: Jugamos? Después que tengo que acabar la comida (y el después no llega porque al acabar cenamos); me lees un cuento (ahora no que tenemos prisa)... y así todos sabemos cuantos anuncios de Ikea nos pasan en casa.

Los juguetes no son nuestros sustitutos. Tienen que jugar con juguetes, sí! y solos, sí! pero con nosotros también porque les ofrecemos muchísimas cosas más que un juguete y porque de esos juegos se generan vínculos para toda la vida.

Cada uno de nosotros tenemos nuestro pasado creado de experiencias... recuérdalas... Nuestros hijos también quieren tener esas experiencias vividas con nosotros; esas que te llevan a tus orígenes cada vez que los necesitas.

Un abrazo.

David Fernández Piñas dijo...

No olvidemos que la versión de Ikea es para niños que tienen de todo. A otros ya les gustaría pasar menos tiempo con sus padres, que tuvieran trabajo, y tener algún juguete: http://verne.elpais.com/verne/2014/12/18/articulo/1418898199_877400.html