23/2/15

Ignorancia e inocencia no son lo mismo


Por Catherine L'Ecuyer

Todos estamos de acuerdo en que los niños son inocentes y en que esa inocencia se ha de proteger. El problema surge cuando decimos que la inocencia se ha de recuperar. Enseguida surgen miradas escépticas. "¿Pero qué será de esos niños inocentes cuando crezcan?" "No pueden ser ignorantes, tontos. Los aplastarán." ¿Quién ha dicho que inocencia e ignorancia sea lo mismo?

La ignorancia y la inocencia no son lo mismo. La ignorancia se ha de superar y perder, mientras que la inocencia se ha de proteger y recuperar a lo largo de la vida. Se puede ser inocente y culto a la vez. También se puede ser cínico e ignorante a la vez. Cuanta más inocencia, más asombro. ¿Por qué? Porque la persona inocente es confiada, abierta a la belleza. En cambio, el cínico lo ha visto todo, está de vuelta de todo, no se asombra por nada, más bien sospecha de la belleza y de la inocencia y discrepa hasta de su propia sombra. Sí, lástima que hacer eso hoy en día esté muy de moda.

No tengamos miedo de proteger la inocencia de nuestros hijos. No es lo mismo que sobreprotegerlos. Quien sobreprotege a sus hijos recorre el camino por ellos, y por lo tanto los anula. En cambio, quien protege su inocencia los ayuda a encontrar la belleza en el camino, dando motivos para el recorrido.

Te puede interesar… Perder la ignorancia para que pueda recuperar la inocencia.

7 comentarios:

Joana - a l'aTAC dijo...

Me encanta esta diferenciación que haces, a menudo lo olvidamos! Gracias por explicarlo tan bien.

I Font dijo...

Gracias por compartir este matiz

Caba Robletto dijo...

El enlace a continuación, expresa realamente la mirada sana e inocente de un infante.
https://www.youtube.com/watch?v=WB9UvjnYO90

Gracias por la atención, Ramón.

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho la diferenciación. Ojalá seamos capaces de proteger esa inocencia para que perdure en el tiempo y sepamos enseñarles y transmitirles lo bello. Gracias Catherine!

Rosa dijo...

Me ha encantado la diferencia. Viva la inocencia! ojalá seamos capaces de proteger la inocencia de nuestros hijos y que perdure en el tiempo y enseñarles y transmitirles el amor por lo bello. Gracias Catherine!

Francisco Menor Salas dijo...

Me parece muy bien .Vea mis comentarios en mi web donde
cuento " Mis experiencias con mis
Sindromes " y creo que se refleja
algo de lo que comenta . Gracias
Un saludo

María José dijo...

Hola, soy una alumna de pedagogía. Le felicito por esta entrada, y así muestras cual es la diferencia de estas dos palabras que en ocasiones se confunde. Creo que conservar la inocencia de un niño es maravilloso, y como usted ha dicho la inocencia ayuda a encontrar la belleza del camino, una frase con una gran verdad.
Enhorabuena por esta entrada y por su libro.
Un saludo.