6/8/13

El mejor maestro

"El asombro del niño por la Belleza de lo que le rodea es un proceso que goza de una cierta autonomía. El niño no es dependiente de su entorno, está a la expectativa de ello. No hace falta estimular al niño para que llegue a la Belleza, llega solo. Los niños, y también los adultos que son como niños, caen naturalmente en asombro ante lo irresistible de la Belleza. Tan solo hemos de asegurarnos de que su entorno es rico en Belleza y filtrar la mediocridad y la vulgaridad para que, en la medida de lo posible, no sea parte de su día a día. 

La Belleza, nunca se impone, pero la mirada limpia del niño la percibe sin esfuerzo o con un esfuerzo que no parece tal, comparado con el gozo que le provoca la Belleza. Tan solo hay que dejar que llegue a su alcance (...)" (Educar en el Asombro, Plataforma, 2012, 10ª ed.)

3 comentarios:

Esther dijo...

Me ha gustado mucho, lo de 'filtrar la mediocridad y la vulgaridad' en la medida de lo posible

Ana Belén López Cadenas dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Esther.Comparto su opinión

Pelucas dijo...

Excelente trabajo el que nos compartes, es todo un gusto visitarte. Es el maravilloso arte de enseñar.